Resulta poco probable la disminución de la pobreza en una economía estancada

Carlos G. Cálix

¡Faltó a la verdad en su primer discurso! El 27 de enero de 2022 la Presidenta Xiomara Castro faltó a la verdad cuando dijo: “…este día histórico informaré a la nación y a nivel internacional sobre las cifras reales -no maquilladas- de lo que estoy recibiendo”, haciendo énfasis en el indicador de pobreza. Casi dos años después, resulta que, los datos que en 2021 eran “maquillados”, ahora son veraces y aceptados públicamente por la viceministra de Comercio Interior Cynthia Arteaga y por Rolando Ocampo, director de la División Estadística de la Cepal, quien, en el foro televisivo “La Entrevista”, respondió al periodista Raúl Valladares, cuál era la realidad respecto a: “si 800 mil hondureños salieron de la pobreza”.

“Yo, yo, yo, yo creo que lo que no se está visualizando don Raúl es que, efectivamente la pobreza bajó 9%, pero debió haber bajado más para regresar a los niveles de 2019, que fue cuando todavía no existía la pandemia. La pobreza subió por la pandemia y ahora se está ajustado a la baja de manera natural”, expresó Ocampo. Luego de múltiples explicaciones comparativas sobre el PIB y otros informes, también dijo que, “la respuesta puntual es sí”, sobre los 800 mil hondureños que salieron de la pobreza, agregando: “…me parece muy delicado querer atacar los números”.

Sobre este punto, en el mismo foro televisivo le respondí: “…la cuestión es muy sencilla, no se trata de acreditar o desacreditar los datos de una institución, comparemos otros elementos a parte de esa reducción entre comillas del 10% de la pobreza y, entonces explíquenme por qué el Instituto Fraser de Canadá acaba de hacer un reporte sobre el retroceso en la Libertad Económica, explíquenme y explíquenle al pueblo hondureño por qué es poco probable disminuir la pobreza en una economía estancada, además, dónde están los “800 mil hondureños que salieron de la pobreza”.

Ante la falta de respuestas, el válido argumento de Eduardo Facussé, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, sobre la posible migración de esos 800 mil hondureños, resultaría irónicamente congruente con el informe presentado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Salvo que, el gobierno quiera reconocer que esos hondureños se murieron producto de la incapacidad sanitaria y el incremento de los asesinatos durante 2021-2023.

De no reconocer la migración o la muerte de esos hondureños, resulta poco probable confirmar la disminución de la pobreza cuando el PIB vuelve a reflejar las sombras de una economía estancada. Datos económicos que denotan que Honduras definitivamente no crece, se endeuda. De hecho, en 2023 la deuda pública registra un aumento del 12%.

Ahora bien, respecto al informe “Medición de pobreza en Honduras, 2023”, se debe expresar que estructuralmente cumple los requerimientos metodológicos y, según Rolando Ocampo, esos requerimientos son validados incluyendo el relevamiento de la información. No obstante, según fuentes confiables, dicho relevamiento debe auditarse externamente.

Empero, hay que prestarles atención a las conclusiones del informe. La primera expresa: “Las cifras de los últimos 23 años confirman la condición estructural y la persistencia de la pobreza, los datos oscilan desde un valor mínimo de 58.2% en el 2007 y un valor máximo de 73.6% en el 2021 ocasionados por diversos factores”. Además de no agregar el dato de 2022, esta conclusión no indica ninguna nota explicativa sobre las medidas económicas de 2006-2007, mismas que venían precedidas del crecimiento del PIB de 2004-2005, tampoco que, precisamente es a partir de 2008 donde comienza un deterioro de la mayoría de los indicadores macroeconómicos y sociales del país, producto de la crisis financiera internacional y de la crisis política local.

La segunda conclusión expresa: “Es necesario el apoyo financiero y el acompañamiento de la asistencia técnica para la ejecución de investigaciones estadísticas indispensables para la implementación de actualizaciones metodológicas que permitan la medición y generación de cifras de pobreza más ajustadas respetando los estándares de calidad. Las preguntas que se derivan son: ¿acaso el INE no tiene el apoyo financiero y el acompañamiento de la asistencia técnica para la ejecución de investigaciones estadísticas indispensables? De ser así, ¿por qué?

Además, valdría la pena pudieran responder lo siguiente: ¿quién empleó las 87 mil personas que ahora tiene menos problemas de empleo?, ¿dónde están los 60 mil hondureños que ahora forman parte de la población en edad de trabajar? En referencia al Coeficiente de Gini, ¿somos menos desiguales, somos más ricos o somos igualmente más pobres?, respecto a las declaraciones de Cynthia Arteaga y Gilberto Ríos, ¿dónde está publicado el informe sobre la disminución de la pobreza en 2022?, ¿por qué guardaron el dato? Y ¿por qué, si la canasta básica urbana aumentó de 2022 a 2023 siguen diciendo que la inflación no supera el 10%?

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