Carlos Medrano
Tener un sistema financiero sano, estable y fuerte promueve el desarrollo de un país, sustenta el crecimiento económico, genera una prosperidad compartida y alivia la pobreza, según los organismos internacionales de crédito y expertos que estudian a estos países.
La estabilidad financiera internacional y nacional crea empleos y mejora la productividad, da confianza a las personas y a los empresarios a invertir y ahorrar, por eso tener un sistema financiero robusto ayuda al país a desarrollar su economía.
Un Informe de Estabilidad Financiera, IEF, del 2023 del Banco Central de Honduras, BCH, establece que el sistema bancario nacional sobresalió por su solidez y la inclusión, entre otros indicadores positivos para el desarrollo económico hondureño.
En relación con la infraestructura financiera, el sistema bancario se destacó por su expansión que se ha presentado en el número de oficinas de atención al público, especialmente de agentes corresponsales, lo que influye en una mayor inclusión financiera y de género, principalmente por su apoyo al público y en especial para la mujer.
Los activos han sido crecientes por su concesión de créditos dirigidos a la propiedad, comercio y consumo, en el que las empresas constituyen el principal deudor del sector bancario, determina el informe del BCH.
Los créditos a los hogares se destinaron al consumo (tarjetas de crédito), propiedad raíz y comercio.
Si se llegase a presentar un fenómeno climatológico destructor, el estudio apunta que el 11.4% de la cartera total del sistema bancario estaría potencialmente vulnerable a los riesgos físicos y el 18% a los riesgos de transición.
Los pasivos de los bancos crecieron debido al alza de los depósitos a plazo que es imputado a las estrategias financieras para estimular la captación doméstica en un contexto de menor liquidez bancaria y mayores costos de fondeo externos.
La liquidez a corto plazo del sistema financiero está normalizándose después de los niveles registrados previos a la pandemia del covid-19, mientras que la liquidez estructural de largo plazo tiene una tendencia descendente, manteniéndose en una posición estable.
En términos generales, en los países y sus pueblos es importante contar con instituciones y entidades seguras, confiables y altamente eficientes, de modo que este informe del BCH nos indica que Honduras cuenta con un sistema financiero sólido que crea confianza en el país.
El pueblo y las empresas necesita depositar su dinero, realizar préstamos, financiar sobregiros y créditos de consumo, créditos de fomento e hipotecarios, creando un sistema que mueve la economía del país y por eso es trascendental tener un sistema financiero sano.
El sistema financiero debe de brindar seguridad en el depósito y el retiro de dinero, debe de facilitar el acceso y uso del dinero plástico y de cajeros electrónicos, sistemas actualmente utilizados por la mayoría de la población para el gasto o retiro del dinero que reciben como pago a sus trabajos o el dinero que tiene en ahorro.
La pandemia del COVID, agregado a los desastres provocados por Eta e Iota nos obligó a encerrarnos en nuestras casas por un buen periodo, dejándonos una única alternativa que era el comercio y la bancarización electrónica utilizada por el sistema electrónico, permitiendo que el país no se paralizara de un todo.
Periodista