El exministro de Salud, Mario Noé Villafranca, advirtió que casi el 90% de los más de 500 pacientes con cáncer en el Hospital San Felipe, de Tegucigalpa, enfrentan una muerte inminente debido a la escasez de tratamientos de radioterapia.
La radioterapia es un componente vital en la lucha contra el cáncer y, en muchos casos, constituye el único método efectivo para combatir la enfermedad. Según Villafranca, 567 pacientes están en lista de espera desesperada para recibir este tratamiento vital.
El exministro y cirujano oncólogo enfatizó, en Hoy Mismo, la gravedad de la situación: «Casi sin temor a equivocarnos, con gran pesar y dolor, casi el 90%, por no decir casi el 100%, enfrentarán la muerte debido a la falta de radioterapia».
Villafranca también señaló que la única esperanza para algunos pacientes será la capacidad de costear su tratamiento en una clínica privada.
«Para que tenga una idea, la simulación de una radioterapia tiene un costo aproximado entre 10 y 50 mil lempiras. Además, cada sesión representa un gasto de 5 a 10 mil lempiras», explicó.
En total, un paciente que deba costear su tratamiento de radioterapia externamente necesitará contar con alrededor de 175 mil lempiras.
La crisis en el Hospital San Felipe se ha agravado en los últimos años, con pacientes oncológicos reportando constantes fallas en la máquina de radioterapia.
En un rayo de esperanza, semanas atrás, el director del Hospital San Felipe, Carlos Murillo, confirmó que se construirá un búnker en un plazo de siete meses, donde se instalará un acelerador lineal de última generación.
Esto permitirá brindar una atención de mayor calidad a los pacientes que necesitan servicios de oncología y radioterapia.
Murillo también mencionó que están explorando la posibilidad de establecer acuerdos con instituciones que disponen de equipos de radioterapia para proporcionar tratamientos mientras se completa la construcción y la instalación del equipo necesario en el hospital.