En más de un sentido, Aaron Boone mantuvo su atención en el camino que tiene por delante mientras se dirigía al Yankee Stadium en una triste mañana de lunes: El primer juego de temporada regular sin implicaciones para la postemporada de su carrera.
Boone afirmó que la manejada bajo la lluvia no lo llevó a considerar la posibilidad de que podría ser su último encuentro en casa como manager de los Yankees.