Novak Djokovic ganó el US Open y sumó el 24° título de Grand Slam a sus vitrinas para agigantar su magnífica leyenda en el mundo del tenis.
Esta coronación en Estados Unidos no fue una más para él, e incluso se podría decir que fue una de las más emotivas de su trayectoria profesional. Al conmovedor festejo con su hija en el Arthur Ashe Stadium apenas finalizó su victoria sobre el ruso Daniil Medvedev hay que sumarle las impactantes escenas de su recibimiento en Serbia durante las últimas horas.