Ginebra, Suiza– El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó este jueves su preocupación por aquellos «indicios que apuntan a una mayor fragmentación del conflicto» en Siria, tras el recrudecimiento de los combates en el este.
A finales de agosto, estallaron enfrentamientos en la provincia de Deir Ezor (este), tras la detención de un responsable local por parte de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una coalición mayoritariamente kurda respaldada por Estados Unidos.
Desde entonces, los partidarios del consejo militar de Deir Ezor, una provincia mayoritariamente árabe, respondieron con ataques contra las FDS.
«Estos indicios que apuntan a una nueva fragmentación del conflicto en Siria son alarmantes», aseguró Türk en un comunicado.
El Alto Comisionado ha tenido constancia en las últimas semanas de «23 civiles muertos» y «decenas de personas detenidas por las FDS por su presunta implicación en las hostilidades».
«No podemos permitirnos de estar con los brazos cruzados y ser solo espectadores de cómo el país se hunde una vez más en un conflicto sin fin», advirtió Türk.
El Alto Comisionado también expresó su preocupación de que estos enfrentamientos puedan ser «aprovechados por otras partes que intenten ejercer su influencia».
Las FDS, que tuvieron un rol clave en la derrota del Estado Islámico en Siria, controlan actualmente una zona con cierta autonomía en el nordeste del territorio sirio, que incluye partes de la provincia de Deir Ezor.
La guerra de Siria, que estalló tras la dura represión gubernamental contra una oleada de protestas, provocó cerca de medio millón de muertos y varios millones de refugiados, además de devastar la economía e infraestructuras del país. AFP