La centrocampista Jennifer Hermoso se dejó querer ayer por los hinchas de las Tuzas del Pachuca del fútbol femenino mexicano, en el primer homenaje que recibe tras ser campeona del mundo con la selección de España.
Un total de 6.542 aficionados acudieron al estadio Hidalgo para ver el duelo que las Tuzas le ganaron por 2-1 a las Pumas UNAM y apoyar a Hermoso, quien hace tres semanas, en la celebración del título mundial, fue besada sin su consentimiento por Luis Rubiales, presidente de la Federación Española.