Santa Sede (EFE). El papa Francisco expresó su cercanía al «querido pueblo de Marruecos, golpeado por un devastador terremoto» y pidió «que la ayuda concreta de todos pueda sostener a la población en este momento trágico», en un mensaje al final del rezo dominical del ángelus en la plaza de San Pedro.
El Papa también afirmó que reza «por los heridos y por los que han perdido la vida, muchos… y por sus familias» y agradeció a la labor «a los socorristas y a quienes trabajan para aliviar el sufrimiento de la gente».
«Estamos cerca del pueblo de Marruecos», agregó.
El papa Francisco ya envió a la Iglesia local un telegrama en el que garantizaba «sus oraciones ante esta catástrofe natural» y se muestra «entristecido por este acontecimiento» y expresaba su «profunda solidaridad con quienes están tocados en la carne y en el corazón por esta tragedia».