Startups y emprendimientos universitarios abren oportunidades en Honduras para evitar la migración jóvenes

El sueño americano es algo que muchas personas en el mundo han buscado para mejorar su calidad de vida en un país lleno de oportunidades. Y se estima que hay un millón de hondureños en los Estados Unidos (E.E.U.U).

Sin embargo, los sacrificios para llegar hasta allá son innumerables: desde vivir lejos de sus hogares hasta hacer trabajos físicamente desgastantes para proveer a su familia desde el exterior. Esto también ha causado un fenómeno de remesas, que apenas en el primer semestre del 2023 sumó $4.5 millones de dólares en Honduras.

Aunque la cantidad de hondureños que emigran para buscar mejores oportunidades sigue subiendo cada año, norteamérica no siempre los recibe con ofertas de trabajo más seguras o confiables. Además, son los inmigrantes centroamericanos en los E.E.U.U con la media salarial anual más baja. En muchos casos, tampoco pueden aplicar a una seguridad social o ser parte del sistema de salud ya que pueden pasar décadas sin poderse documentar legalmente.

Para cambiar la situación de quienes están considerando irse del país, la educación y la tecnología han abierto las puertas a más oportunidades que no requieren dejarlo todo atrás para prosperar. Por ejemplo, a comienzos de julio de 2023, el laboratorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID Lab) y el Banco Atlántico se unieron para beneficiar a más de 100 startups y emprendimientos universitarios del país con una inversión de $2 millones. Esta iniciativa busca fortalecer el campo laboral del sector tecnológico para que más jóvenes se unan a la industria.

Actualmente, el pasaporte más vital que tienen las personas son las habilidades digitales. Estas competencias, adicionales a tener un computador y buena conexión a internet, son la principal palanca para obtener oportunidades de trabajo remoto con compañías nacionales e internacionales. El resultado es poder vivir mejor en su propio país o de nómada digital por el mundo.

En el sector tecnológico son muchos los casos de personas que no se especializaban en estas carreras, pero que decidieron instruirse para encontrar ofertas en esta creciente industria. Para lograrlo, en Honduras ya existen muchas nuevas organizaciones que han visto esta necesidad y han empezado a ofrecer cursos que toman menos tiempo que una carrera universitaria. Además, se pueden financiar de manera flexible para que personas de todos los contextos socioeconómicos puedan acceder a ellos.

Por ejemplo, Daniel García solía ser un analista de inventario, pero optó por convertirse en un analista de información—un trabajo con alta demanda actualmente. Luego de sus estudios con la comunidad de aprendizaje, PROtalento, ahora trabaja con un mejor salario para Tigo Honduras. Los programas educativos, como los que hizo Daniel, no se limitan solo a jóvenes recién graduados: quienes quieran reinventar su carrera en busca de mayor satisfacción laboral y salarios más altos en su mismo país también lo pueden hacer.

Sin embargo, los sacrificios para llegar hasta allá son innumerables: desde vivir lejos de sus hogares hasta hacer trabajos físicamente desgastantes para proveer a su familia desde el exterior. Esto también ha causado un fenómeno de remesas, que apenas en el primer semestre del 2023 sumó $4.5 millones de dólares en Honduras.

Aunque la cantidad de hondureños que emigran para buscar mejores oportunidades sigue subiendo cada año, norteamérica no siempre los recibe con ofertas de trabajo más seguras o confiables. Además, son los inmigrantes centroamericanos en los E.E.U.U con la media salarial anual más baja. En muchos casos, tampoco pueden aplicar a una seguridad social o ser parte del sistema de salud ya que pueden pasar décadas sin poderse documentar legalmente.

Para cambiar la situación de quienes están considerando irse del país, la educación y la tecnología han abierto las puertas a más oportunidades que no requieren dejarlo todo atrás para prosperar. Por ejemplo, a comienzos de julio de 2023, el laboratorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID Lab) y el Banco Atlántico se unieron para beneficiar a más de 100 startups y emprendimientos universitarios del país con una inversión de $2 millones. Esta iniciativa busca fortalecer el campo laboral del sector tecnológico para que más jóvenes se unan a la industria.

Actualmente, el pasaporte más vital que tienen las personas son las habilidades digitales. Estas competencias, adicionales a tener un computador y buena conexión a internet, son la principal palanca para obtener oportunidades de trabajo remoto con compañías nacionales e internacionales. El resultado es poder vivir mejor en su propio país o de nómada digital por el mundo.

El nearshoring, donde empresas contratan mano de obra calificada en países vecinos, también está tomando fuerza en la región. El programa HUGE (Honduras, USA, Guatemala, El Salvador), liderado por el gobierno de los E.E.U.U, está empezando a fomentar el nearshoring de empresas estadounidenses en Centroamérica.

Lo anterior ayuda a incrementar las oportunidades laborales en multinacionales que benefician tanto al empleador como al empleado. Este programa lanzó hace poco su iniciativa para generar dos millones de empleos en la región de la mano de tres bancos, incluyendo Banco Ficohsa.

Mientras aumentan las oportunidades laborales en el país, también es indispensable desarrollar mano de obra calificada para estos trabajos. Las alianzas entre organizaciones en pro de la educación e instituciones educativas están en el centro de este desarrollo. Un ejemplo de estas alianzas es el programa de competencias en TI que Samsung está trayendo a Honduras con el Ministerio de Educación y la Fundación Terra. Este entrenamiento diseñado por ingenieros de la compañía coreana espera ser parte de la apertura del país al sector tecnológico.

Es así como un país con mucha mano de obra y con una creciente demanda de profesionales en ciertas industrias construye educación de calidad. Se trata de forjar trabajadores capacitados y, a su vez, generar más empleos en industrias de alto crecimiento que alienten a los ciudadanos a quedarse en su país para crear su propio sueño americano aquí mismo. (Por: Juan David Aristizabal, CEO y Fundador de PROtalento)