Líderes misquitos exigen apoyo y acciones concretas para salvar de la destrucción a la Reserva del Hombre y la Biosfera del Río Plátano (MAB) de Honduras, y sacarla de la lista roja, en el 43 aniversario de la declaración del área protegida, la cual se constituye como una de las más importantes del corredor mesoamericano.
Debido a la gran extensión del área que consta de 832,332 hectáreas que abarcan los departamentos de Gracias a Dios, Olancho y Colón, el manejo y preservación de la biosfera se convirtió en un reto que supera las capacidades locales y de los pueblos originarios, ya que cada año el acaparamiento ilegal de tierras, la deforestación y otros delitos toman mayor auge.
Para evitar la tala, el descombro, el cambio de uso del suelo a través de la ganadería y agricultura extensiva, que con descaro se puede observar a simple vista en un recorrido por las zonas de influencia y áreas de amortiguamiento de la biosfera, se requerirá mayor presencia de autoridades, alertan los pueblos misquitos, quienes se sienten en el abandono.
URGEN INTERVENCIÓN

Frente a la enorme problemática ambiental, urgen una intervención con equipos multidisciplinarios para tomar el control y un manejo adecuado de la biosfera, con el apoyo de instituciones y organizaciones nacionales y de la cooperación internacional que tengan capacidad de acción y asistencia.
De esta forma se asumiría la responsabilidad de conservación y un verdadero saneamiento de las tierras que son expropiadas de forma ilegal a los pueblos autóctonos y utilizadas para la agricultura y ganadería.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), inscribió desde el 2011 a la Reserva de Biosfera de Río Plátano en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro a petición de Honduras, debido a las múltiples amenazas contra la biodiversidad y las practicas contrarias a la conservación que se realizan en la zona.
“TIERRA DE NADIE”

El líder indígena del Instituto para el Futuro Común Amerindio (IFCA), Edgardo Benítez, explicó que “el objetivo de estas áreas es preservar la biodiversidad y paisajes de la región y que los pueblos indígenas convivan armónicamente como han convivido siempre, por el abandono de muchos años se profundizó la presencia de crimen organizado”.
“Con los años esto ha causado lo que tenemos, una biosfera casi en un 50 por ciento destruida, donde conviven pueblos misquitos, pech, garífunas y tawahkas, somos cuatro pueblos indígenas y los mestizos que son parte de quienes están asentados en la región, hay muchos campesinos pobres que han venido buscando tierra y se han asentado poco a poco”, lamentó.
Benítez, señaló que “hay que trabajar con la gente para hacerle entender que esos modelos de destrucción que se han llevado en el resto del país, no se pueden implementar aquí, porque hay una ley que protege estas áreas y los que convivan aquí debemos de respetar esa ley, sino no sirve de nada tener un área protegida que nadie respeta”.
“Cada año viene entrando más gente, es bastante la tierra acaparada, sobre el río Sigre, por la zona de Sico Paulaya, por el lado de La Mosquitia, por la biosfera Tawahka, a la zona núcleo de río Plátano, todos esos lados están llenos de muchos campesinos y gente que han venido, son bienes comunes de la comunidad, cometen delitos los que compran, como los que venden”, alertó Benítez.
“LA BIOSFERA ES DESTRUIDA”

Por su parte, el vicepresidente del Consejo Territorial, Diunat, Scott Wood Ronas, confirmó que “lo que pasa en la biosfera es desastroso, hay una situación de tala de bosques, por la ganadería extensiva que no hay control y eso destruye el hábitat funcional de las poblaciones y es muy crítico y se requiere el apoyo del gobierno”.
“Estos pueblos solos no van a poder hacer nada, si el gobierno no decide apoyarnos, necesitamos mayor presencia militar y diseñar una estrategia de cómo hacer una limpieza para que la biosfera se recupere, para que vuelva a estar en óptimas condiciones, como estaba hace diez o 15 años”, exhortó.
“Se necesita ver la situación con una responsabilidad de Estado, si se quiere recuperar o salvar la biosfera se necesita una presencia necesaria para que se pueda tener control con la implementación de estrategias para que invasores puedan entender el daño que están causando a la biosfera y a la humanidad”, detalló Ronas.
También a criterio del ambientalista Donald Allen, “es importante que tengamos primero un diagnóstico sobre toda la problemática que está pasando, para saber qué cosas puntuales debemos comenzar juntos, debe ser desde las bases y con una planificación”.
“Si queremos salvar la biosfera no podemos estar en teoría, sino que actuar, cada día la influencia es mayor, es grave, nos desplazan a los pueblos, los ríos se vuelven camas de piedra, la gente de las comunidades de tierra adentro, están protestando por los acaparamientos de ilegales de tierra en las comunidades, nos están prohibiendo pasar a nuestros trabajadores, por ciertas zonas”, señaló.
“Todos estos territorios están titulados a favor de los pueblos indígenas, a nivel de toda La Mosquitia y no están respetando, es urgente que la Presidenta, Xiomara Castro, aplique urgente la Ley de Saneamiento Obligatorio, indicó Allen.
DESPERTAR CONCIENCIA

Conscientes de la situación, en territorio del Caribe misquito, representantes del Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal, Áreas Protegidas y Vida Silvestre (ICF), participaron en una celebración de la declaratoria de la biosfera de 1980, reconocida como patrimonio mundial por la Unesco en 1982, donde destacaron que existe una voluntad política por dar una respuesta.
El coordinador del programa Manejo Integral del Proyecto Manejo Integral de la Biosfera del Río Plátano, Juan Pablo Suazo, explicó que desarrollan una serie de actividades que les permitan como objetivo sacar a la biosfera de la lista roja en que ha sido colocada por expertos de la Unesco.
“El reclamo de los indígenas en el contexto internacional acerca de la manera en que se están resarciendo sus derechos consuetudinarios, entre una serie de acciones que hacemos, en primer lugar, divulgar que es una reserva importantísima a nivel internacional y que como hondureños, debemos de cuidarla”, subrayó.
“Buscamos divulgar que los que sigan destruyendo a la biosfera, tendrán su castigo con la aplicación de las leyes y otra de las formas es ayudar a las personas que aprendamos a cómo producir mejor con la formación de microempresas, mejorar la ganadería que tienen en el área, financiamiento con cajas rurales y cooperativas”, ejemplificó Suazo.
Suazo, indicó que a nivel de las autoridades gubernamentales, en la actualidad, se tiene un mandato contundente de hacer las proyecciones necesarias para sacar a la biosfera del peligro extremo en que se encuentra. (Por Kristian Soriano).
DATOS
Principales daños a la Biosfera de Río Plátano
Tala ilegal del bosque, caza y tráfico de especies, apropiamiento ilegal de tierras, cambio de uso del suelo para fines agrícolas y ganadería extensiva, construcción de carreteras ilegales no reconocidas por el Estado.


