General (R) Isaías Barahona, Exjefe de las FF.AA: “El pueblo es el que está bajo ataque”

El último jefe que lideró la transición de las Fuerzas Armadas alerta sobre la deriva que, a su juicio, lleva el gobierno de turno con tanta confrontación y su empeño por implantar las ideas del Foro de Sao Paulo. Considera urgente los consensos entre las fuerzas políticas para evitar el caos y recuerda a la actual cúpula castrense hacer las advertencias necesarias, conforme le ordena el artículo 272 constitucional, para que no se repita la crisis del 2009. Católico practicante, ameno en la plática y bien vestido, nació el año de la gran huelga obrera de 1954 e ingresó al Ejército en 1970 con apenas 15 años. Se retiró en 2005 y sus detractores le cuestionan su silencio frente a las tropelías de los gobiernos del expresidente Porfirio Lobo Sosa y Juan Orlando Hernández de los que fue alto funcionario de confianza.

–¿Cómo es la vida de un exjefe de las FF. AA. retirado?
Es un gran cambio porque las Fuerzas Armadas son totalmente estructuradas, uno sabe lo que va a hacer todos los días, pero cuando uno sale, obviamente, el ambiente no es el mismo, las estructuras son distintas, la cultura de las organizaciones, hay que hacer ajustes. En mi caso, a los cuatro días de mi retiro comencé a trabajar como secretario ejecutivo del Instituto de la Propiedad.

–¿Siempre quiso ser militar?
En aquel tiempo uno tenía la opción de ser bachiller o perito mercantil, que era lo que yo estudiaba, después de la guerra del 69 el tema militar sale como una cosa importante en el país, así que 12 compañeros del Instituto Central nos decidimos por la Escuela Militar.

–¿Conoció a los generales López Arellano, Melgar Castro, “Polo” Paz, Álvarez Martínez?
Sí, yo era de rango medio, asistían en los eventos del 3 de octubre, era parte de la vida social de las Fuerzas Armadas. Con el general Melgar jugábamos béisbol.

–¿Había diferencia en esas Fuerzas Armadas a las que después usted lideró?
Las Fuerzas Armadas tienen una mística desde su fundación por Dionisio de Herrera en 1825. Son componentes históricos, doctrinarios, toda una cultura institucional, cada jefe tiene sus reglas, pero ninguna se aparta de esta mística, algunos jefes eran aficionados a los deportes y otros se enfocaron en temas institucionales, según la época.

–Usted llega a la jefatura de las FF. AA. en plena transición, ¿funcionaron esas reformas?
Desde el punto de vista de su cultura siguió siendo lo mismo y sigue siendo lo mismo.
Se creó una nueva cultura, porque los militares, hasta ese día, nunca habíamos sido comandados por civiles y los civiles nunca habían mandado a militares, tuvimos la suerte de que el ministro que se nombró en ese tiempo fue el abogado Edgardo Dumas Rodríguez, lo que facilitó hacer los ajustes necesarios de la transición, a mí se me designó como director coordinador del programa de reformas, que a mi juicio, se cumplieron en un cien por ciento.

–¿Qué tanto afectó la credibilidad de las FF. AA. el golpe de Estado contra el expresidente Manuel Zelaya?
Creo que ese es el problema de la institución, porque resulta que la Constitución tiene un artículo, el 272, que manda que las Fuerzas Armadas garantice el imperio de la Constitución y la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia. Esto significa que hay un momento en el que las Fuerzas Armadas debe de separarse y romper la línea jarárquica cuando el equilibrio político de los poderes del Estado se rompe. Cuando eso ocurre, la misión de las Fuerzas Armadas es garantizar el imperio de la Constitución y eso fue lo que ocurrió con el expresidente Zelaya. Para algunos eso fue un golpe de Estado, pero si lo vemos dentro del marco de la Constitución es el cumplimiento de la responsabilidad de mantener el imperio de la ley.

–¿Por qué no se aplicó el mismo criterio en la reelección de JOH?
El contexto fue diferente, porque hubo un fallo judicial, los partidos decidieron participar en las elecciones, no hubo tensión política, por supuesto, que se puede discutir que debió apegarse al 272 en el mandato estricto y que siempre se violó la Constitución, pero eso quedará para los estudiosos, cuándo es que deben intervenir las Fuerzas Armadas, si todos los demás sujetos están de acuerdo.

–¿Usted qué recomendaría sobre el 272?
Considero que la sustitución del jefe de las Fuerzas Aramadas no sea por orden inmediata del presidente de la República, sino por el Congreso, donde todas las fuerzas políticas puedan participar, porque es quien lo elige y es quien debería sacarlo.

— ¿Se está dando en este momento (con relación) al ambiente del 2009?
En este momento está más peligroso porque la idea del socialismo del 2009 no se desmanteló, se sigue hablando (aunque sea de palabra) porque algunos seguidores de esa idelología son dueños de grandes extensiones territoriales, son parte de la burguesía y son multimillonarios. Lo peor es que están siguiendo un plan que fue trazado por el Foro de Sao Paulo, inspirado en gran medida en el pensamiento cubano y venezolano. Es una invasión a la soberanía y están arrastrando al país al caos.

–¿Se están tardando, entonces, las Fuerzas Armadas en aplicar el 272?
No creo que se esté tardando, creo que las Fuerzas Armadas deben tener su lectura de la situación, creo que, como manda la lógica, deben tener sus planes, deben tener todo el análisis de cuándo y cómo debe ser el momento de advertirle a los políticos.

–¿Será capaz esta cúpula de hacerlo, si la situación se desborda?
Deberían, fueron a las mismas escuelas que yo, han vivido exactamente bajo el mismo régimen, recibieron la misma educación y la misma formación.

–El gobierno dice que usted y otros exjefes militares están conspirando en actividades como la marcha de los reservistas, ¿cuál era el objetivo?
El gobierno tiene la mala constumbre de decir que todo es conspiración, lo mismo dijo de la marcha del alcalde Quintín Soriano en el sur. No puede acusar que todo es subversivo o golpsita. La marcha era un simple gesto de camaradería profesional.

–¿Está el gobierno bajo ataque?
En realidad, el pueblo es el que está bajo ataque del gobierno, los ciudadanos no tienen recursos para atacar al gobierno, el único recurso que tiene el pueblo es cuando va a votar, los pueblos han votado gobiernos en otras partes del mundo, pero hasta ese punto no hemos llegado aquí; ojalá el gobierno no siga empujando, porque puede ser que provoque eso.

–¿Está pensando organizar una formación política?
No, soy parte de lo que llamamos Frente Cívico por la Democracia que se organizó hace un año, no hay una pretensión de convertirlo en un partido político, por ahora, estamos atentos a que el gobierno no arrastre al país al caos, que se pierdan las libertades de empresa y de expresión.

–¿Qué va a pasar con la embajada de Honduras en Israel?
No creo vaya a haber cambio, al final, cada país es libre de tomar una decisión.
En Israel hay mucho que se puede aprender y aprovechar.

–¿Cree que Ucrania gane la guerra?
Hasta hoy, Ucrania no tiene la capacidad entera para ganarla y Rusia no tiene las intenciones de terminarla.

–¿Le sorprendió la extradición del expresidente Hernández?
No fue sorpresa, creo que todo mundo lo esperaba o sabía que podía ocurrir, tampoco estoy diciendo que está bien o mal o que es el único caso, puede ser que pasen otros, como han ocurrido ya muchas veces.

–Lo cuestionan por su silencio frente a los abusos de poder de estos gobiernos nacionalistas, ¿se siente mal?
Yo fui nombrado en funciones específicas, hubo cosas que no se podían aplaudir, pero cada funcionario decide cómo hacer sus funciones. Me sentiría mal si yo no hubiera cumplido con mi trabajo, pero desde el primer día que fui nombrado en mis cargos cumplí con mi trabajo apegado a la Constitución.

–¿Fue “yuca” como jefe?
No me lo tiene que preguntar a mí (suelta una carcajada), pero no perdonaba una falta.

ÉL ES…
Isaías Barahona nació el 28 de junio de 1954 en La Lima, Cortés, pero hizo sus estudios primarios y secundarios en el Instituto Central “Vicente Cáceres” de Tegucigalpa. Ingresó a la Escuela Militar en 1970 y se retiró en 2005 tras concluir su período como Jefe las Fuerzas Armadas. Se desempeñó como secretario ejecutivo del Instituto de la Propiedad del último año del gobierno de Ricardo Maduro y fue embajador de Honduras en Israel en el gobierno de Porfirio Lobo Sosa. También fue viceministro de Relaciones Exteriores en los gobiernos de Juan Orlando Hernández.