El Cohep, la CCIT y una oportunidad para revitalizar la política económica de Honduras

Carlos G. Cálix

En el horizonte de la política económica hondureña, estoy convencido que se puede vislumbrar una nueva oportunidad para revitalizar y transformar la economía del país. El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT) son las instituciones líderes capaces de impulsar un enfoque más liberal en las políticas económicas de Honduras. Con la premisa de fomentar la competencia, la inversión y el crecimiento, este enfoque liderado por estas instituciones puede ser la clave para encaminar a la nación hacia la libertad económica sustentada en los indicadores que, por ejemplo, el Fraser Institute sugiere.

Los datos económicos actuales de Honduras presentan un escenario que requiere una transformación profunda. Según fuentes oficiales, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos años ha sido en promedio del 2.5%, una tasa que apenas alcanza para cubrir el crecimiento poblacional. De acuerdo con los datos identificados en el libro “El Dilema Democrático” recientemente presentado, en veinte años el PIB promedio no ha superado el 3.8%. Al mismo tiempo, la inversión extranjera directa (IED), un indicador crucial para el dinamismo económico, ha sido irregular, fluctuando en torno al 1% del PIB. Además, la deuda pública ha aumentado considerablemente, superando el 50% del PIB. Estos datos subrayan la urgente necesidad de adoptar medidas audaces y efectivas.

El Cohep y la CCIT, como voces prominentes, están en una posición única para liderar un cambio hacia un enfoque más liberal en la política económica de Honduras. La promoción de la competencia es uno de los pilares fundamentales de este enfoque. Según el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, Honduras se ubica en la posición 106 de 141 países evaluados en términos de competencia. La falta de competencia no solo limita el crecimiento económico, sino que también afecta la eficiencia y la calidad de los bienes y servicios ofrecidos a los consumidores. Ambas instituciones pueden liderar la promoción de políticas que fomenten la competencia, lo que podría impulsar la innovación y mejorar la calidad de los productos y servicios.

La apertura comercial es otra área en la que el liderazgo del Cohep y la CCIT pueden marcar una diferencia significativa. Honduras ha avanzado en la firma de acuerdos comerciales, pero aún enfrenta desafíos en la diversificación de su comercio internacional. Según datos del Banco Mundial, las exportaciones de bienes y servicios de Honduras representan aproximadamente el 33% del PIB. El impulso a una mayor apertura comercial podría no solo aumentar las exportaciones, sino también facilitar la importación de insumos y tecnología, lo que contribuiría a mejorar la productividad y la competitividad de la economía. Para esto es fundamental el fuerte capital relacional, pero de manera particular, es primordial potenciar la sinergia con la Secretaría de Desarrollo Económico de Estados Unidos.

La inversión en infraestructura es otro frente vital para el desarrollo económico sostenible. El Banco Interamericano de Desarrollo destaca que la inversión en infraestructura puede tener un efecto multiplicador en el crecimiento económico y la generación de empleo. El Cohep y la Cámara de Comercio definitivamente pueden colaborar con un gobierno abierto a promover proyectos de infraestructura atractivos para la inversión privada, a través de asociaciones público-privadas que permitan financiar y ejecutarlos de manera eficiente y transparente. Indudablemente un gran reto resulta pretender una mayor colaboración con un gobierno que se autodenomina anticapitalista.

El sector privado y el Estado, requieren de representantes que tengan un enfoque más liberal. Así, el Cohep y la Cámara de Comercio pueden abogar por la reducción de regulaciones innecesarias y la simplificación de trámites administrativos, lo que aliviaría la carga sobre las empresas y fomentaría la inversión. Además, pueden ser catalizadores de la promoción de la inversión en sectores estratégicos como la tecnología y la innovación, buscando diversificar la economía y reducir su dependencia de sectores tradicionales.

En conclusión, el liderazgo del Cohep y la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa puede ser un motor de cambio para un enfoque más liberal en la política económica de Honduras. La promoción de la competencia, la apertura comercial y la inversión en infraestructura son pilares clave de este enfoque, que tiene el potencial de revitalizar la economía del país y generar un crecimiento sostenible a largo plazo. Además de fortalecer a todas las Cámaras de Comercio a nivel nacional en analítica de datos. Es el momento de tomar medidas audaces y estratégicas para enfrentar los desafíos económicos y forjar un camino hacia un futuro más próspero. Para todo esto, como bien diría Milton Friedman: “Hay que distinguir claramente entre ser promercado y ser proempresa”.

[email protected] Carlos G. Cálix es doctor en ciencias y director general de MacroDato. Director del Consejo Académico de Fundación Eléutera. Posdoctorado IIESS-CONICET.

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