Horas después de que un tribunal sueco multó a Greta Thunberg por desobedecer a la policía durante una protesta ambiental en una instalación petrolera el mes pasado, la activista intentó bloquear nuevamente el acceso al lugar y fue retirada por la policía.
Horas antes, el lunes, Thunberg, de 20 años, admitió los hechos, pero rechazó culpabilidad, afirmando que la lucha contra la industria de los hidrocarburos es una manera de autodefensa dada la amenaza existencial que plantea la crisis climática.
“No podemos salvar al mundo obedeciendo las reglas”, dijo Thunberg a periodistas tras enterarse del fallo, y juró que “definitivamente” no cederá. AP