
*** A pesar de que he vivido los últimos 44 años fuera de Honduras, siempre mantengo la vista puesta en la querida nación que nos vio nacer en SPS el 12 de junio de 1935. Años después de haber estudiado en EE.UU., regresé a Honduras a trabajar en el Banco Atlántida de SPS para luego pasar a Tegucigalpa a trabajar a través de esa institución bancaria que por cierto fue creada en la Ceiba en 1913. Fue en 1961 que oí hablar del pintor José Antonio Velásquez y vi uno de sus cuadros y me llamó la atención. En aquel entonces a los 21 años de edad no estaba muy interesado en las artes, yo estaba más interesado en deportes, pero me impactó el cuadro de Velásquez.
Con el paso de los años me fijé en su labor artística y eventualmente vi como el Banco Atlántida estaba apoyando a los pintores hondureños, entre ellos Velásquez, Garay y muchos otros más. Paul Vinelli que presidió el banco en los 70´s ayudó mucho a las artes hondureñas que tienen en este momento una gran cantidad de obras de pintores nacionales, entre ellas una serie de cuadros del señor Velásquez. Años después me tocó entrar al gobierno y ocupar la cartera de Turismo.
Lo primero que se me ocurrió fue que necesitábamos dar a conocer cosas de Honduras que no éramos simplemente un productor de bananos y fue cuando hablé con el pintor y le expliqué lo que quería hacer, que era usar fotos de sus obras porque estaban de moda los pintores primitivistas. Con el apoyo de la OEA y de varios ciudadanos que tenían cuadros de Velásquez, logramos publicar las primeras postales y los primeros afiches. Fue instrumental como la obra de Velásquez comenzó a divulgarse en otros países del planeta. Los afiches que poníamos en los aeropuertos, la gente se los llevaba y a cada rato teníamos que enviar más y más porque el público los quería.
También la OEA ayudó enormemente con exhibiciones de nuestro pintor y con un filmado que ellos hicieron con sonido en español e inglés tuve la suerte de haber conseguido 50 de ese programa de más de 30 minutos de duración. Inclusive ese programa cultural que tenía video y audio ganó un premio. Traigo a colación esto porque hace pocos meses se cumplieron 40 años desde que Velásquez partió al más allá. La OEA y su director cultural para América Latina José Gómez Sicre logró que el secretario general de la OEA, Alejandro Orfila, decidió hacer un acto de honrar a Velásquez dos meses del fallecimiento del pintor.
Por cierto, que en aquel entonces era la segunda vez en la historia de la OEA que hacían un evento de esta índole para un artista. Para esto se convidó al ministro de Turismo de Honduras, el embajador de Honduras ante la OEA, a la familia y al embajador de Honduras en Washington. Yo tuve el honor de cubrir en abril de 1983 esa noticia. Eso fue dos meses después que Velásquez falleciera. En el edificio de la OEA hubo una exposición por 30 días y los cuadros de Velásquez fueron llevados a una serie de museos en varias ciudades de EE.UU. Los años han pasado, pero los cuadros de Velásquez siguen vigentes y él como uno de los grandes pintores primitivistas del mundo entero. Con mi compañero y amigo, Alberto García Marrder hemos decidido juntar esfuerzos para que en Honduras se haga un museo en honor de ese pintor que tanta gloria nos ha traído.