Estado mexicano es responsable de desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa

México (AFP). Expertos independientes que investigaron la desaparición de 43 estudiantes de la escuela de maestros de Ayotzinapa concluyeron el martes sus trabajos reprochando al Estado mexicano responsabilidad en el crimen por su insistencia en ocultar información.

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) presentó su sexto y último informe sobre sus pesquisas iniciadas en 2015 tras un acuerdo de México con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

«El ocultamiento de esa información (…) se ha constituido en una responsabilidad del Estado en la desaparición de los jóvenes», dijo el español Carlos Beristain, uno de los expertos, al presentar el informe en una rueda de prensa.

Para el GIEI es «imposible» seguir su trabajo ante el «ocultamiento y la insistencia en negar cosas que son obvias» de parte del Estado, agregó.

En su informe, los expertos cuestionaron nuevamente la actuación del Ejército mexicano. «No solo permitió que se dieran los ataques, sino encubrió posteriormente y no facilitó la información veraz sobre lo sucedido», subrayó.

Los estudiantes desaparecieron la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 luego de que se dirigieron al municipio de Iguala, en el estado de Guerrero (sur), para hacerse de autobuses con los que pretendían viajar a Ciudad de México para participar en una manifestación.

«Se sigue mintiendo sobre la ausencia de información en Sedena (secretaría de la Defensa), sobre lo que pasó o sobre documentos que tuvieron sobre el posible destino de los normalistas», añadió Beristain.

La colombiana Ángela Buitrago señaló de su lado que está documentada la presencia de policías y militares en el Palacio de Justicia de Iguala justo «cuando se estaban llevando a los muchachos con dirección desconocida».

El GIEI concluye su mandato en medio de diferencias con el actual gobierno del izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien se había comprometido a dar pleno acceso a informes relativos al caso.

Ambos expertos recordaron que reanudaron sus trabajos confiando en esa promesa, pero encontraron que la apertura de archivos fue parcial. «Hay espacios de interlocución, pero no es suficiente», dijo Buitrago.

Interrogado sobre hasta qué punto los militares pudieron influir en bloquear el acceso a esa información, Beristain dijo que «todas las gestiones estaban en manos del presidente», cuya cercanía a las fuerzas armadas ha sido una constante durante su mandato.