Preocupados están 500 pacientes renales del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), ya que las sesiones de su tratamiento de diálisis serían reducidas de cuatro a dos horas diarias.
Según el director del IHSS, Gaspar Rodríguez, la reducción en las diálisis no es significativa, ya que es poco el porcentaje afectado con esta situación.
Rodríguez expresó que como institución aspiran a brindarles atención de calidad a los pacientes y lamentó que en Honduras nunca se hayan implementado programas preventivos de enfermedades.
Al menos el 80 por ciento de los pacientes renales que atiende el Seguro Social, de acuerdo al funcionario, padecen otras enfermedades como hipertensión y diabetes, además, no llevan un control adecuado, lo que empeora sus condiciones de salud.
Agregó que el Seguro Social atiende a pacientes renales de distintas ciudades del país, pero sobre todo de Choluteca, quienes viajan a la capital para recibir su tratamiento.
BUSCAN PROVEEDORES
Rodríguez explicó que “en un año que llevamos de administración es difícil apagar este fuego, pero tratamos que la atención sea la mejor posible; pasamos 12 años en que la gente estaba dormida y se olvidaron cómo se hacen los procesos de licitación, estamos volviendo a despertar a esta gente”, justificó.
Agregó que la preparación de una licitación tarda hasta seis meses, pues se buscan proveedores y no se encuentran en el mercado, “quisiéramos tener varios ofertantes, pero eso no es posible en un país donde las inversiones no son excelentes”.
A su criterio, en la salud pública nunca existirá satisfacción, “a pesar de eso no nos desanimamos y seguimos adelante, sabemos que habrá problemas en el camino porque la administración pública no es fácil; esto es un dolor de cabeza todos los días y lo hacemos porque estamos comprometidos con la población que queremos servir”.
Indicó que aparte de las diálisis, los pacientes renales requieren entre 12 y 15 medicamentos que deben estar disponibles en los almacenes.

“SOMOS 30 PACIENTES”
La paciente del IHSS, Waleska Zelaya, denunció que “no es cierto que seamos pocos; en post turno, un denominativo que no debería de existir porque tenemos derecho a un turno, somos 30 pacientes solo aquí en Tegucigalpa y no se nos da el tiempo de tratamiento indicado por los médicos que es de cuatro horas”.
Contó que el viernes a ella apenas le dieron dos horas y media, a pesar de que no es de las últimas que atienden, sino de las primeras del post turno.
“No quiero imaginar cuánto le dieron a los que venían después de mí”, comentó.
Según Zelaya, las consecuencias de no recibir el tratamiento de diálisis completo son numerosas, puesto que existe un nivel de toxinas que no logra ser expulsado con el tratamiento, entonces se descompensan los electrolitos y se baja la presión, lo que finalmente los lleva a sufrir un infarto.
Agregó que “las razones por las que estamos en hemodiálisis es porque lo necesitamos, necesitamos el tratamiento completo, no lo ocupamos de vez en cuando, no es posible que no se nos respete el derecho a la salud”.

DATOS
Lisandro Flores, paciente renal del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), criticó que las sesiones de diálisis no se brindan en el tiempo ordenado por el médico, ya que de 7:00 a 8:00 de la noche los pacientes quedan varados porque no hay un solo médico que los atienda. A su vez, lamentó que hay que esperar a que un paciente muera para que otro ocupe su lugar, “yo tuve que esperar un año para poder recibir las cuatro horas de diálisis”.

ASOCIACIÓN
NO VEMOS RESPUESTAS
Estar conectado a una máquina de diálisis durante cuatro horas diarias y que todavía le reduzcan el tratamiento, es prácticamente condenar a muerte al paciente, según la secretaria de la Asociación Hondureña de Familiares y Pacientes de Enfermedades Renales, Hilda Gómez.
Señaló que han hecho las denuncias correspondientes ante la junta directiva y del propio director del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), pero “no vemos respuestas para nuestros compañeros”.
En Honduras al menos unos 4,000 enfermos renales reciben tratamiento de diálisis, el cual suple la función que realizan los riñones cuando estos órganos dejan de funcionar.