El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) cumplió ayer 66 años al servicio del binomio madre-hijo, con los beneficios de la venta de “La Grande” y “La Chica”, las dos loterías nacionales.
La directora ejecutiva de esta institución, Ana Julia Arana, destacó el gran impacto que el PANI y la Lotería Nacional han tenido en la sociedad hondureña, especialmente en los programas sociales de protección de la niñez y las madres hondureñas.
La funcionaria aseguró que mantienen una relación de confianza con sus clientes potenciales y el pueblo hondureño en general gracias a la transparencia que caracteriza a sus protocolos y procesos, tanto en las ventas como en los sorteos.