El crecimiento económico al cierre del 2023, sería inferior al registrado en 2022 que fue de un 4 por ciento, debido a la desaceleración de la inversión extranjera directa mundial y limitaciones en la ejecución de la inversión pública, alertó la Encuesta de Expectativas de Analistas Macroeconómicos (EEAM) publicada por el Banco Central de Honduras (BCH) correspondiente a junio pasado.
A estos factores que afectan la economía, se suma el potencial racionamiento en el suministro de la energía eléctrica, así como el conflicto Rusia-Ucrania y las condiciones climatológicas adversas, factores que podrían crear incertidumbre en los agentes económicos condicionando sus decisiones de inversión.
La Encuesta de Expectativas de Analistas Macroeconómicos es una herramienta de consulta mensual que se realiza a un grupo de profesionales calificados en la materia, sobre sus expectativas de corto y mediano plazo de distintas variables macroeconómicas del país.
Los resultados contenidos en los informes de la EEAM no corresponden a proyecciones del BCH, sino exclusivamente a la opinión de los encuestados. En este informe se muestran los resultados de la encuesta de junio del 2023, que fue compilada del 12 al 20 de junio del 2023.
El BCH en su Programa Monetario 2023-2024, detalla que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real se ubicará este año y el próximo entre 3,5% y 4% debido a la coyuntura económica nacional e internacional.
El crecimiento en 2023 estará respaldado por la evolución del consumo privado apoyado por los ajustes salariales, comportamiento favorable de las remesas familiares y el crecimiento del crédito, así como mejora de la inversión pública dirigida a programas y proyectos del sector energía, infraestructura vial, productiva y social, complementado con el mayor gasto social focalizado.
Los analistas consultados señalaron además que la economía hondureña podría tener en 2023 una dinámica similar al crecimiento potencial de nuestra economía, influenciada por una estabilidad en la política monetaria y cambiaria, final de la pandemia y la implementación de políticas macroeconómicas oportunas, aspectos que podrían incentivar la inversión en Honduras.
DATOS
El menor crecimiento este año estaría relacionado con el desempeño negativo observado en la industria manufacturera hondureña, explicado -en su mayor parte- por la caída en la fabricación de productos textiles y prendas de vestir, actividad con la mayor participación en la manufactura. El principal destino de estos son los Estados Unidos, país que, en el presente año, ha reducido drásticamente las importaciones mundiales, registrando a abril una disminución de 23.9% en el total. Esta baja en la demanda, ha sido generalizada afectando no únicamente la industria hondureña; sino que, también al resto de países proveedores de estos bienes, como China, India y Vietnam; con excepción de México, el cual se ha visto favorecido por las nuevas estrategias de mercado “nearshoring” aprovechando su cercanía al mercado de los Estados Unidos.
DIRECTOR DEL INE
Honduras debería crecer un 5% en forma sostenida

Para reducir la pobreza en Honduras el nivel de crecimiento económico debería ser sostenido de un 5 por ciento, reconoció el titular del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Eugenio Sosa. El incremento de la pobreza en Honduras es evidente según distintos estudios, y los problemas de empleo son el principal componente de esa problemática. No obstante, “nuestro crecimiento económico solo es de un 3 por ciento”, lamentó.
Sosa, anotó que hay problemas de inversión pública, y la del país es una economía que produce muy poco empleo. Los registros indican que hay 280 mil hondureños desocupados. El desempleo es la gran persistencia que existe y aqueja a la sociedad hondureña, por lo que hay una precariedad laboral pese a que el número de desocupados “se ha reducido sigue latente esta problemática”. Finalmente, Eugenio Sosa, remarcó que los problemas de desempleo también son el principal detonante para muchos aspectos sociales.