El reverendo Mario Fumero sobre la marcha que se desarrolló en Tegucigalpa, donde participaron católicos. Evangélicos, padres, niños en contra de la ideología de género y la Ley de Educación Integral.
«Creo que tenía un largo de un kilómetro o más, mi cálculo es de unas 20 mil personas, solo en Tegucigalpa, pero hay que tener cuidado a no politizar porque en este país se politiza», dijo.
Según Fumero, es importante cuidar estas marchas pacíficas y «no politizarlas», ya que el objetivo de las movilizaciones es cuidar los principios de la familia para educar a sus hijos.
«Se está pidiendo que se respete el derecho de ellos de educar a sus hijos y no firmen, la Presidenta Xiomara Castro, la Ley de prevención de embarazo porque en su contenido hay algunas expresiones que pueden prestarse para introducir en el futuro la agenda 2030 de las naciones unidas como es la ideología de género», dijo.
Hay palabras claves, inclusión y la palabra género, que en sí abre las puertas a muchas cosas, porque queremos que la educación sexual en las escuelas tengan un valor cívico y moral a la ideología.
Añadió, «queremos una moral encajada a lo biológico y natural, no a los inventos o deseos o caprichos de una persona. Creemos que la educación sexual en las escuelas deben tener un valor cívico y moral, aunado a la ideología».
La idea es que la presidenta la revoque no con los grupos minoritarios, sino con todas las fuerzas, fuerzas vivas, para que la ley se ajuste a los parámetros que nosotros creemos que deben ser correctos, como es la biología y no la ideología, porque cada cual tiene derecho a pensar como le dé la gana, pero los valores deben ser concisos y precisos de acuerdo a la naturaleza biológica del niño.
En ese sentido, si la presidenta la sanciona, prácticamente le está abriendo las puertas a una educación sexual liberal y de ideología, lo que no queremos nosotros, es que esta ley se sancione.
La ley en sí es buena en el fondo, pero hay unos matices que hay que corregir y socializar con las fuerzas vivas del país, que representan la sociedad civil.
No cabe duda que esto está en la agenda 2030, el punto 4 y 5 de esta agenda estructura global, en esa cultura global, introducir la inclusión, por lo tanto, si es parte de la agenda de las naciones Unidas y de los intereses poderosos económicos, detrás de esta iniciativa más allá de la ideología de género.
Lamentó que «quieren que se legalice la pederastia (inclinación erótica hacia los niños) y otras conductas inmorales».
En Honduras nacen el 60 por ciento de los niños hijos de madres solteras, se preguntó que hace el Estado para evitar esta paternidad responsable, en Honduras nunca le da importancia a la familia, una sociedad que no haya embarazo cuando no existe moral, valores sexuales correctos, cuando hay tanta pornografía, cuando se incita a la violencia, cuando los medios en vez de moralizar y lo que hacen es desmoralizar.
Creo que la culpa de la situacion que tenemos a nivel de embarazo y a nivel de violencia es parte de la perdida de valores de la familia hondureña que ha evolucionado negativamente en los últimos 40 años.
Cuando vine a Honduras en el año 1963 admiraba a la gente humilde de los campos, que respeto había, que unidad, el niño pedía la bendición para levantarse de la mesa, pero ahora hemos perdido los valores, ojalá retomáramos todo ese esquema que ejerza química y moral y no basado en caprichos, sino en ciencia.
A su criterio, se tiene que combatir la excitación a la violencia, sexualidad y al odio, esto hay que combatirlo, porque es un mal de fondo y no de forma.
Al consultarle si continuarán las marchas, dijo que «creo que la presidenta, como es una madre y abuela, va a comprender la posición del pueblo hondureño, estoy seguro de que ella no va a sancionar la ley, pero si no la sancionara y la cosa sigue así, el pueblo tiene derecho a reclamar que se considere la posición del padre de familia».
Si aprueban esta ley van a obligar e incluso a los colegios privados que de una educación sexual de acuerdo a la agenda 2030 de las Naciones Unidas y eso es lo que nosotros queremos evitar.