España: PP gana las elecciones, pero tendrá difícil gobernar

Madrid (EFE/AFP). El conservador Partido Popular (PP) ganó las elecciones hoy domingo en España, con el 97% del voto escrutado, al obtener 136 escaños, 47 más que los que logró en 2019, y el Partido Socialista (PSOE) quedó como segunda fuerza política con 122 escaños, dos más que en los anteriores comicios, si bien el resultado complica la posibilidad de la formación de un Gobierno.

Y ello porque ninguno de los bloques de derecha e izquierda reúnen en principio representantes suficientes como para llegar a una mayoría absoluta (176 escaños) en la primera vuelta de una investidura o simple en una segunda con más votos a favor que en contra.

El ultraderechista Vox se deja 19 escaños en estas elecciones y se queda con 33 diputados en el Congreso, mientras que la plataforma de izquierdas Sumar se sitúa como cuarta fuerza con 31 escaños, cuatro menos que los que obtuvo su predecesora Unidas Podemos en los anteriores comicios.

El líder del Partido Popular español (PP), Alberto Núñez Feijóo, dijo que quiere «intentar» formar gobierno tras ser la fuerza más votada en las elecciones parlamentarias del domingo. (LASSERFOTO AFP)

«El bloque involucionista del Partido Popular con Vox han salido derrotados», lanzó Sánchez a los miles de partidarios congregados ante la sede del PSOE en Madrid.

«Somos muchos más los que queremos que España avance y así seguirá», añadió.

El bloque de derechas PP+Vox suma 169 diputados y el de izquierda PSOE-Sumar 153, pero este último está en mayor medida de conseguir el apoyo de nacionalistas vascos, catalanes, y otros partidos minoritarios para alcanzar los 176 votos que marcan la mayoría absoluta en el Congreso y lograr la investidura.

Muchos de estos partidos anunciaron que nunca votarían a un gobierno del que formara parte la extrema derecha.

Pese a ello, Feijóo reivindicó su victoria y pidió formar gobierno: «como candidato del partido más votado, creo que mi deber» es «intentar gobernar nuestro país», dijo ante simpatizantes reunidos ante la sede del PP.

El líder socialista español Pedro Sánchez dijo eufórico a miles de simpatizantes en Madrid que la derecha y la extrema derecha «han salido derrotados» en las elecciones parlamentarias. (LASSERFOTO AFP)

Estos no daban crédito a lo ocurrido. «No me lo puedo creer, no me lo puedo creer», decía consternada a la AFP Concha Peña, madrileña de 70 años.

«Es una sorpresa», constató a la AFP Antonio Barroso, analista de la consultora Teneo. «El desafío de Sánchez es encontrar una mayoría, todo depende de uno o dos escaños», añadió.

Pedro Sánchez, de 51 años, cinco de ellos en el poder, confirma de este modo su reputación de hombre de suerte, y hace buena su arriesgada apuesta de adelantar las elecciones generales, tras su fiasco en las municipales de mayo.

De nada le sirvió a Feijóo mejorar en 47 diputados los resultados del PP en las elecciones del 2019.

Presumiblemente, a partir del lunes empezarán las negociaciones entre los diferentes partidos para formar gobierno, y en un mes se constituirá el Parlamento.

En un día de mucho calor en pleno verano, la participación fue de todas maneras del 70%, superior a 2019 (66,23%).

Una vez constituido el Parlamento, el rey Felipe VI recibirá a representantes de las diferentes fuerzas parlamentarias y propondrá un candidato a la investidura, que deberá contar con el apoyo de la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados, en una primera votación, o de mayoría simple en la siguiente.

Si en definitiva no hubiera una mayoría viable, ni de derechas ni de izquierdas, el país se vería abocado a nuevas elecciones dentro de unos meses.

La práctica totalidad de los sondeos daban ampliamente ganador a Feijóo, y el único debate era si necesitaría a la extrema derecha, lo que hubiera supuesto el regreso de un partido de esta tendencia al gobierno español por primera vez desde el fin de la dictadura franquista en 1975.