Una joven empleada doméstica fue ingresada de urgencia al Hospital General del Sur en Choluteca, a causa de la mordedura de serpiente que sufrió cuando aseaba una casa en el sector de Callanini, municipio de El Corpus, zona sur de Honduras.
Se trata de Yelsi Marcela Pérez (20) quien recibió la mordedura en su extremidad inferior izquierda. Se desconoce si el reptil que la mordió fue atrapado. La muchacha ingresó a la sala de emergencias con poca movilidad.
El crecimiento demográfico, sumado a los incendios forestales en la región sur de Honduras deja como consecuencias la presencia de reptiles, de modo más frecuente. Según el Hospital General del Sur, al menos 45-50 pacientes ingresan anualmente por mordeduras de serpientes.
En Honduras se atienden anualmente en promedio 782 personas mordidas por serpiente en donde los departamentos que se presenta más son: Olancho, Atlántida, El Paraíso, Yoro, Choluteca, Colón y en menor número el resto de departamentos.
La Secretaría de Salud busca crear conciencia en la población sobre las repercusiones que tiene en la salud de la población, las medidas de prevención que se deben tomar, la atención en los establecimientos de salud y la disponibilidad oportuna y permanente de sueros antiofídicos.
Una mordedura de serpiente es una lesión que suele dar, como resultado, heridas punzantes causadas por los colmillos del animal y el envenenamiento, en cuyo caso se llama emponzoñamiento ofídico.
Los efectos más comunes de todas las mordeduras de serpiente son el miedo abrumador, el pánico y la inestabilidad emocional, que pueden causar síntomas como náuseas y vómitos, diarrea, vértigo, desmayos, taquicardia, piel fría y húmeda.
El resultado de las mordeduras de serpientes depende de diferentes factores; entre ellos, la especie de serpiente, la zona corporal afectada, la cantidad inyectada de veneno y el estado de salud previo de la víctima.
Las mordeduras de serpientes no venenosas también pueden causar lesiones, a menudo debido a las laceraciones causadas por los dientes de la serpiente, o por una infección resultante. Una mordedura también puede desencadenar una reacción anafiláctica, que puede ser mortal.