La Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf), reportó que a la fecha se registran 3,646 menores de edad retornados al país, provenientes en su mayoría de los países localizados en la ruta migratoria.
Según el reporte, de acuerdo al generó se han recibido 1,526 niñas y 2,120 niños menores de 18 años de edad, retornados al país.
De acuerdo, a las cifras oficiales se encontraron 1,343 menores que viajaban solos y 2,303 acompañados.
En el tema etario, indican que, 1,422 niños son de primera infancia, 740 en edad de infancia y 1,484 adolescentes.
El número de menores migrantes devueltos a Honduras desde Estados Unidos, México y Guatemala casi se ha duplicado en lo que va de año con respecto al 2021, informaron fuentes oficiales.
En total, 7,612 menores, entre niños y adolescentes, han sido deportados a Honduras entre enero y septiembre, anunció la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf).
La cifra constituye el doble a lo reportado por la misma fecha en 2020, cuando se contabilizaban 4,697, de acuerdo con el Dinaf.
En un comunicado de la institución, divulgado en redes sociales, Dinaf, además agregó que, del total de niños migrantes reportados para este año, cerca de 4,478 eran menores sin acompañante y, de estos, 458 eran considerados adolescentes.
“Es preocupante que los menores, en su mayoría adolescentes, tomen solos la ruta migratoria sin importarles los peligros que eso representa”.
Dinaf está activando protocolos específicos para impedir salgan solos del país. “Sin embargo buscan los puntos ciegos para pasar la frontera”, señaló.
Estos niños son recibidos en dos puntos en la ciudad de San Pedro Sula, “vía aérea en el aeropuerto Ramón Villeda Morales, y terrestre en Corinto, frontera con Guatemala”.
La Dinaf también instó a padres y tutores de los menores a no confiar en los “coyotes” o traficantes de personas. Según el organismo, los traficantes “hacen creer a las familias que, llevando un niño, se les facilitarán las cosas, lo que es totalmente falso”.
Cerca de 4,400 niños hondureños se encuentran en albergues de Estados Unidos, a la espera de ser reunificados con sus familiares o ser retornados a Honduras, de acuerdo con datos de la Cancillería de este país.