Desde hace meses, a golpe de cartas y de otras declaraciones más o menos sibilinas, las relaciones entre Kylian Mbappé y el París SG no cesan de enconarse sobre el fondo de rumores nunca desmentidos en torno a un futuro que se escribe en español, en el Real Madrid.
Más de un año después de la renovación de contrato del campeón del mundo, lejos han quedado las declaraciones de amor recíprocas. En aquel entonces, Mbappé iba a ser «la piedra angular del proyecto» del PSG, según el presidente del club, mientras que el aludido sentenciaba: «Estoy muy contento de continuar la aventura. Siempre dije que París es mi casa».