La congresista, que se declara provida, amante del fútbol, la natación y el ajedrez, narra los desafíos que ha enfrentado en su salto al Congreso, comenzando por una espinosa campaña en la que debió enfrentar al “megaministro” Ebal Díaz, por esa curul. Acusa a Redondo de misógino y se desmarca de los actos de corrupción que lastran su partido. Es una mujer moderna y enfundada en un jean azul, exhibe su figura de jinete de equitación. Atiende esta entrevista en el lobby de una torre capitalina. Se siente cómoda con la cámara, se acomoda el pelo y cruza la pierna, como modelo.
–¿Sinsabores o más sabores en la política?
Hay de todo, es una gama de experiencias, son ya 21 años abrazando la militancia de mi partido desde la base; uno empieza con una expectativa, pero la realidad es otra.
–Su militancia ha sido en la etapa de triunfos del partido, ¿cómo sintió la derrota pasada?
Creo que no tomé el duelo de la derrota porque me tocó pelear mi diputación con los compañeros, Ebal Díaz, Renán Inestroza y otros. Fue un momento sin sabor porque a veces, la zancadilla está dentro del mismo partido.
–¿Envidia?
Hay mucha envidia, mucha violencia, a las mujeres se nos hace un poco más difícil entrar en estos cargos porque la política ha sido más de hombres.
–¿Por qué?
Porque la política ha sido de los hombres, vengo de la base, tengo el cariño de quienes me vieron trabajar en tierra, lastimosamente, estoy de manos atadas porque estamos en la llanura y no hay de dónde echar mano, solo de lo propio para ayudar a toda nuestra militancia, que está siendo perseguida y le han quitado el pan de cada día.
–¿Siempre estuvo claro que le ganaba?
Tenía claro que tenía una desventaja porque no tenía el recurso económico y el engranaje gubernamental de ellos, pero una vez con las actas en mis manos, me di cuenta que quedaba en la sexta posición.
–¿La irrespetaron?
Es que es una competencia, éramos 23 candidatos, no diría que fueron irrespetuosos, hicieron su forcejeo al que tenía derecho, pero sí creo que hubo un irrespeto al voto popular que dijo queremos probar con María Antonieta, pero no solo fue mi caso.
–¿Hubo mano peluda para sacarla?
Sé que había fuerza de quererme sacar por ser la menos favorecida, por no tener apellido de abolengo, ni familia política; era la más facil de sacrificar, pero no me dejé.
–¿Le ofrecieron dinero para que desistiera?
Me sondearon, pero tengo un compromiso con esa base que me dio la oportunidad de servirle, no busco un lucro personal, solo ayudar. Lastimosamente, uno va con una idea del Congreso y la realidad es otra.
–¿Lloró?
Más que llorar, me desencanté, de decir hasta aquí nomás llegó mi recorrido; me ha costado mucho, agradezco a David Chávez por sacarme de la base y colocarme en la planilla, no por bonita, que eso es un valor agregado que tenemos las mujeres que fuimos favorecidas por la gracias de Dios.

–¿Se cree bonita?
Agraciada, como dicen en mi pueblo.
–¿Casada?
Sí.
–¿Enamorada?
Enamorada, tengo dos bellos hijos, perdidamente enamorada de ellos, una de 22 años.
–Madre muy temprano, ¿tremenda?
Fíjese que no, inexperta diría. Mi esposo fue mi primer novio.
–¿La piropean en el Congreso?
Claro, es normal, entre compañeros.
–¿Hasta los de Libre?
Todos, no hay excepciones, pero es normal.
–¿Cómo se ha sentido en el Congreso?
Como le decía, llegué ilusionada de ayudarle a mi gente con proyectos, pero ha sido un fiasco completamente, ingresamos a patadas, imponiendo el miedo en la elección de la directiva. He presentado diez proyectos de ley, pero están guardando el sueño de los justos.
–¿De qué tratan estos proyectos?
Son varios, uno de ellos, pidiendo el descuento del 100 por ciento para el adulto mayor y la exoneración de impuestos a la leche, pañales y otros productos para la primera infancia.
–¿Y qué fin tuvieron?
Nada, ni siquiera los han pasado a comisión.
–¿Practica un deporte?
Me gusta mucho la natación, juego fútbol, pateo mal, pero le hago, también el baloncesto, pero el que me encanta es el ajedrez.
–¿Cómo la trata Luis Redondo?
Mal, he sido atropellada abruptamente en mi derecho como parlamentaria, se lo he dicho públicamente, creo que se sintió ofendido porque le dije que mi voto era para Jorge Cálix, que sí tuvo la gallardía de pedirme el voto y él ni siquiera se presentó. Se había compuesto, pero esta semana me negó la palabra en todo momento y todavía me manda a callar y me dice malcriada por ejercer mi derecho.

–¿Será que está enamorado de usted?
No creo. Se había compuesto porque como está ilegal, a lo mejor, dijo, me debo llevar con todos, pero se ha vuelto radical.
–¿Misógeno?
Es misógeno, porque le dio la palabra a todos los varones, menos a mí, a pesar que fui la única mujer que le pidió la palabra.
–¿Será que le gustan más los hombres?
No lo sé, ahí no me meto…
–No es mal pensada… me refiero que al darle la palabra más a los hombres…
¡Ah!, me imagino. Creo que tiene prioridades para sus compañeros.
–Sáquenos de una duda: Toño Rivera dijo que Sergio Castellanos hasta los quería besar en Bosques de Zambrano, ¿qué pasó ahí?
No podemos desconocer que Jorge Cálix hizo bien su cabildeo, tocó puertas y logró 86 votos para ser presidente del Congreso, pero, muchos de sus compañeros le dieron la espalda por miedo. Nosotros nos mantuvimos firmes, por eso el compañero Toño dice que estábamos a “piquito que querés” con la bancada de Libre.
–¿Usted sigue apoyando a Cálix?
Sí, soy una mujer de palabra.
–¿Le da pena ser nacionalista?
De ninguna manera, cuando me incoporé al partido, leí los estatutos que van arraigados a mis valores y principios, no desconocemos que en toda familia hay ovejas negras que se portan mal, pero no se puede satanizar a toda la familia y meterla en la misma coladera, por los malos nacionalistas que se arroparon con la bandera de nuestro partido, no estoy de acuerdo con eso, por eso no me da pena ser nacionalista.

–Le preguntaba por el caso del expresidente Hernández…
Mire, el tema de la reelección nos pasó factura, el hecho que algunos funcionarios abusaran en su gestión para beneficiarse ellos y su familia, nos pasó factura, que la cúpula cerrada del presidente Hernández no escuchara lo que le decía afuera, haga las cosas bien, nos pasó factura, creo que se volvió sordo y se emborrachó de poder, como hemos visto a unos ministros y diputados de ahora.
–¿Trató a JOH?
No.
–¿Se siente parte de toda estructura corrupta que se le adjudica a los gobiernos nacionalistas?
Tampoco. Soy nueva, fui empleada pública, las grandes decisiones las tomaron los de arriba. Nunca me presté a cosas incorrectas, incluso, hasta fui marginada por eso.
–¿Cómo mira al gobierno?
En 18 meses se han volado la barda, espero que puedan terminar dignamente su gobierno, no vaya ser que les pase la factura y todo lo que han criticado, se les reverse. También, quisiera saber qué se siente tener una mujer como oresidenta, es una mujer sumisa, que todavía está bajo el yugo de “Mel” Zelaya.
–¿Y a su partido?
Lo miro más robusto, dinamizado, con muchas oportunidades de ser la oferta política, creo que con un buen candidato podemos volver al poder.
¿Cuáles candidatos?
Hay tantos, más de cinco, Jorgito Zelaya, Rodolfo Zelaya, Wilfredo Cerrato, Chano Rivera, pero no sé si se van a lanzar de manera independiente.
–¿Y Papi a la orden?
Bueno, es que Papi es Papi, goza de la empatía de la gente, tanto así que no perdió la presidencia, lo que nos hizo perder fue el odio que fomentaron hacia Juan Orlando, no decían Partido Nacional, decían fuera JOH, eso nos mató como partido.
–¿Le tiene miedo a la Cicih?
No’mbe, si así fuera no hubiéramos acompañado la derogación de los pactos de impunidad, que tengan miedo los que hicieron actos de corrupción, yo no le tengo miedo, lo que miro con recelo es que venga.

–¿A qué se debe esa parálisis legislativa?
La falta de liderazgo, el poco interés en aprobar proyectos muy buenos de los compañeros, a Redondo solo le interesa quedar bien con “Mel” Zelaya, sus proyectos los aprueba al chasquido de los dedos, se ha vuelto un tramitador.
–¿Le falló Libre a Nasralla?
Totalmente, pero les va pasar factura por no cumplir el pacto de caballeros con el PSH, que les ayudó a ganar.
–¿A favor del aborto y la teoría de género?
Soy provida, respeto la preferencia de los demás, pero no que se nos impongan.

ELLA ES…
María Antonieta Mejía Sánchez nació en la ciudad de Choluteca, el 15 de mayo de 1981. Hizo estudios primarios y secundarios en Tegucigalpa y se graduó de Licenciada en Administración de Empresas en la UNAH con una Maestría en Dirección Empresarial. Inicialmente, laboró en la empresa privada, después en la alcaldía capitalina y, por último, en la Secretaría de Finanzas. Actualmente, es diputada nacionalista por Francisco Morazán.
