Madrid, España (AFP). Las elecciones legislativas en España del domingo tendrán lugar en vacaciones de verano, lo que llevó a más de dos millones de personas a votar por correo, una alta cifra que alimentó temores de manipulación, explotados por la derecha y la ultraderecha.
Unos 2.6 millones de personas solicitaron votar por correo, un 6.9% del total de los 37.7 millones de electores, una cifra inédita en este país donde votar no es obligatorio.
El interés ha sido tal que la Junta Electoral decidió este jueves, fecha límite, «ampliar el plazo para la entrega por los electores de los sobres de votación en las oficinas de Correos hasta el viernes», para «facilitar al máximo el derecho de sufragio de los ciudadanos».
Desde que se inició la campaña, la oposición ha sembrado dudas sobre la capacidad del servicio postal de satisfacer la elevada demanda, insinuando que podrían quedarse papeletas sin contar.
«Le pido a los carteros de España que trabajen al máximo, mañana, tarde y noche y, aunque no tengan los refuerzos suficientes, que sepan que custodian algo que es sagrado de los españoles, que es su voto», afirmó la semana pasada el líder del Partido Popular (PP, conservadores), Alberto Núñez Feijóo, favorito en los sondeos.
El jefe de la formación de ultraderecha Vox, Santiago Abascal, dijo el martes estar «extraordinariamente preocupado», ya que a su juicio el servicio postal no ha contado con «los medios» necesarios. Eso se une a «la mala intención de convocar elecciones en el periodo vacacional de los españoles», agregó.