Entre muestras de tristeza, pesar, resignación y llanto de sus familiares, ayer miércoles fue sepultado el cuero del policía José Marcio Alvarado Baca (25), quien falleció en un accidente vial ocurrido el lunes reciente en el sector de Zambrano, carretera al norte del país.
El agente policial egresado de la 103 promoción del Instituto Tecnológico Policial (ITP), actualmente estaba asignado a la Unidad de Turismo de Omoa, Cortés. Ayer miércoles, su cadáver fue trasladado desde su lugar de velatorio, La Trinidad, Sabanagrande, hasta el cementerio de esta localidad.
El cortejo fúnebre fue encabezado por agentes de Turismo, compañeros, autoridades policiales, familiares, amigos y vecinos.
Tras un recorrido, fue sepultado entre el lamento de los presentes, frases de aliento y la tristeza que provoca esos acontecimientos.
La jefa de la División de Turismo, comisaria Jessica Otilia Colindres Pinoth, en nombre de las autoridades superiores de la Policía Nacional, manifestó sus «muestras de pesar por la irreparable pérdida física de un miembro de la carrera policial que siempre demostró su disciplina, responsabilidad y dedicación en su servicio policial». (JGZ)
