Identidad Nacional: Intereses y objetivos nacionales

Por: Adylia Zavala
Historiadora de la MRPT

La Identidad Nacional se construye a lo largo de nuestra vida, se inicia con el nacimiento, cuando se nos da un nombre y una nacionalidad. Se adquiere con el sentido de pertenencia en el seno de una familia, se continúa en la escuela y posteriormente se afianza en la sociedad. Porque la identidad se basa en el concepto de nación, es decir el sentimiento de pertenencia a una colectividad histórico cultural, en nuestro caso es Honduras. Es algo profundo, se forma y se forja, con el conocimiento de su geografía, su historia, sus valores y los indicadores de su comportamiento, transmitidos de generación en generación por costumbres, tradiciones orales y escritas, monumentos y documentos.

En tal sentido Identidad Nacional no solo es festejarlo con danzas, cantos, comidas típicas, diferentes símbolos y otros distintivos, en el mes de julio; este, debe conmemorarse durante todo el año, porque la Identidad Nacional va más allá… y debe conocerse y analizarse, porque este concepto amerita un análisis en un contexto global, desde el punto de vista social, económico, político y cultural. “La oración del hondureño”; maravillosa prosa literaria, escrita por el poeta Froylán Turcios, encierra todo un contenido de Identidad Nacional. Para inculcar la Identidad Nacional debería recitarse al iniciarse las semanas de clases, porque en ella está muy claro el concepto de patria.

Como soñadora pienso: que todos los estudiantes al salir de su bachillerato deberían conocer la ubicación geográfica del país, especialmente en el área centroamericana; al igual, que las aspiraciones y objetivos nacionales, plasmados en la Constitución de la República. Es importante conocer que Honduras se encuentra enmarcado en el centro del istmo y del continente; con su territorio, población y forma de gobierno republicano, democrático y representativo, se abre en el contexto de Centroamérica y el mundo, como parte del Sistema de Integración Centroamericana. El país como Estado de Derecho soberano, posee intereses y objetivos nacionales que responden a los requerimientos de independencia, soberanía, integridad territorial y desarrollo material, político y cultural, contemplados en la Constitución de la República, los cuales son garantizados por el Estado a través de la función de defensa y seguridad.

Los intereses nacionales, son las aspiraciones comunes permanentes que constituyen las condiciones en que la sociedad desea convivir tanto en lo interno como en lo externo; el preámbulo de la Constitución Política de Honduras enuncia lo siguiente: El fortalecimiento del Estado de Derecho; el logro de una sociedad política, económica y socialmente justa; la plena realización de la persona; la obtención de justicia, libertad y seguridad para todos; el logro de la estabilidad y la paz; el fortalecimiento del pluralismo y la democracia representativa; la búsqueda del bien común; y, la restauración de la Unión Centroamericana. Los objetivos nacionales buscan hacer realidad las aspiraciones fundamentales de independencia, soberanía, integridad territorial, desarrollo material, político y cultural, bien común y preservación de los valores de la sociedad.

Establece los siguientes objetivos nacionales permanentes: Conservar la independencia y la soberanía; mantener la inviolabilidad del territorio, la paz y seguridad nacional; garantizar la vigencia del Estado de Derecho; proteger la vida, bienes y libertad de los habitantes; lograr un desarrollo económico sostenible; social justo y equitativo; conservar el patrimonio y la Identidad Nacional; y, procurar una adecuada inserción internacional.

Son objetivos estratégicos:

Defender la soberanía nacional, la independencia e integridad territorial, ante cualquier amenaza; fortalecer el sistema democrático representativo y participativo; fortalecer el sistema educativo y promover el desarrollo de la ciencia y la cultura; reducir la pobreza y eliminar la pobreza extrema; promover la correcta administración del sistema de justicia; asegurar a toda la población el acceso a los servicios básicos; combatir la corrupción, el crimen organizado, el narcotráfico, la violencia juvenil y la delincuencia común; asegurar la existencia de instituciones de defensa y seguridad pública respetuosas de la ley, moderna y profesional; promover la conservación y protección de los recursos naturales; impulsar el desarrollo socioeconómico de zonas fronterizas; fortalecer los sistemas de cooperación y de integración regional y hemisférica; y, delimitar y demarcar todas las fronteras marítimas y terrestres.

En este contexto el Estado debe promover los procesos de diálogo que permitan el consenso en torno a los objetivos nacionales y una visión compartida y concertada de país; solo de esta manera puede asegurarse la defensa, promoción y realización de los intereses, con los objetivos nacionales.

Tegucigalpa, MDC., 18 de julio del 2023