Con el uso de un brazo hidráulico y mecánico ayer se destruyeron decenas de armas decomisadas en las distintas requisas que ha ejecutado la Policía Militar del Orden Público (PMOP), en las 25 cárceles del país, en la Operación «Fe y Esperanza».
El portavoz de la PMOP, capitán José Antonio Coello, desde «Plaza de Las Armas”, ubicada al suroeste capitalino, destacó que “es algo histórico, porque hoy se destruyeron las municiones y el proceso se dio en un horno que es casi similar a lo que se hace cuando se incinera droga».
Previo al inicio de la operación, el oficial de comunicaciones indicó que para la destrucción de armas se está utilizando una máquina trituradora y para las municiones un horno incinerador.
Coello indicó que esta sería la primera vez que se destruirán armas «es un horno de cuatro hornillas que cuando calienta será como cuando se colocan palomitas en el micro», explico.
Así, agregó que en horas de la tarde también se llevó a cabo la neutralización de granadas de fragmentación, entre ellas ocho de fabricación estadounidense y 11 granadas de gas.
“NUNCA MÁS”

En esta acción, el secretario de Defensa, José Manuel Zelaya, detalló que el proceso está enmarcado en la legalidad y “estamos acompañados de abogados y tenemos un representante de la Corte Suprema de Justicia (CSJ)”.
«Hoy (ayer) se procederá a la destrucción e incineración de todo lo encontrado para que nunca más estas armas vuelvan a ingresar a esos centros penitenciarios», afirmó el funcionario.
En la misma acción de destrucción, Coello indicó que la Policía Militar tiene un proyecto que busca donar los televisores, estufas, refrigeradoras y otros artículos en buen estado que decomisaron en los centros penales.
«Se analiza si los televisores y otros enseres que están en buen estado se entregarán a escuelas, kínderes y casas hogares», agregó el vocero militar, y se determinará el destino de casi medio millón de lempiras que se encontraron en la misma operación en distintas cárceles del país. (JGZ)



