Si el acta anterior del 16 de mayo del Congreso Nacional no se ratifica o se reconsidera en el reinicio de sesiones después del receso del pasado mes de junio, la presidencia del Legislativo, incurrirá en responsabilidad penal.
La advertencia la hizo el exdiputado pinuista, Olban Valladares, quien reiteró que “si no se concede la reconsideración del acta pendiente del Legislativo, la secretaría y la presidencia de la Cámara Legislativa pueden incurrir responsabilidad administrativa y penal”.
Según Valladares, el presidente del Congreso Nacional, en aparente desconocimiento de los procedimientos parlamentarios, insiste en confirmar que la incorporación de Honduras al CAF está irreversiblemente aprobada, pero es una apreciación “falsa”.
“De conformidad con las Reglas de Roberts y el mismo reglamento del Congreso Nacional, usado durante 42 años, sin distorsiones de ninguna naturaleza; sin manoseos maliciosos y sin trampas, ni leguleyadas, el acta en la siguiente sesión debe ser aprobada, si ella refleja con absoluta exactitud lo que aconteció en la sesión anterior, o sea si esta constituye una radiografía de esa sesión anterior”, describió Valladares.
Detalló que, si existe alguna reconsideración al acta anterior, la presidencia por ley y obligación deberá conceder la palabra al diputado o diputados que así la soliciten y dar el trámite a la reconsideración que por vía de la moción.
Si la moción de reconsideración es aprobada por mayoría simple o calificada en su caso, la secretaria pasará a consignar la reconsideración en el acta nueva y esta quedará en firme cuando la nueva acta se apruebe sin reconsideraciones en la sesión siguiente, describió.
Además, apuntó, que, en las reconsideraciones, entre otras peticiones, un diputado puede perfectamente y con pleno derecho modificar en su caso cualquier voto que él haya emitido en la sesión anterior, ya sea de positivo a negativo o viceversa.
Y si al final de todas las reconsideraciones la votación favorable o desfavorable alcanza en su caso la mayoría de votos es que se considera en firme la validez o no de una decisión, estableció el excongresista. (JS)