Por: Carlos Medrano (Periodista)
Para tener éxito en esta guerra en contra de las pandillas, la delincuencia, las maras, el crimen organizado y narcotráfico, la Policía Nacional deberá contar con todas las herramientas que la tecnología provee hoy en día, de lo contrario tendremos más cabezas sacrificadas en la secretaria de Seguridad.
Al pasado secretario de Estado le quitaron una de las herramientas tecnológicas más importantes en el combate contra quienes violan la ley, como eran las cámaras del Sistema de Emergencia del 911, teniendo un resultado desastroso en esta lucha del bien contra el mal.
Sin “ojos” en las principales calles y avenidas de las grandes ciudades, la lucha en contra del crimen se pone “cuesta arriba”, por lo tanto, es imperativo que el Gobierno de la presidente Xiomara Castro cumpla el contrato con la empresa que armó, montó y administró este novedoso sistema para que estas cámaras cumplan hoy ese papel vigilante y que los delincuentes no se encuentren a sus anchas en las principales urbes hondureñas.
La seguridad es integral, es todo un sistema que debe estar bien concatenado, de lo contrario no dará los resultados esperados y la sangre seguirá corriendo con toda la impunidad que ofrecen nuestras organizaciones e institucionalidad.
Imagínense que, en Honduras, solo para poner un ejemplo, no hay licencias para conducir automóviles desde hace algunos meses, lo que ha obligado a las autoridades de tránsito a no castigar a quienes se les vence este documento, abriendo la puerta a muchos delincuentes que se aprovechan de estas falencias.
Las licencias de conducir registran los datos básicos para identificar a quienes conducen vehículos, y hoy por hoy andan en las calles cientos de asaltantes, sicarios, banderas, etc, atentando en contra de una población indefensa y necesitada de seguridad.
Siempre en este desorden, el Instituto de la Propiedad no estaba entregando las placas de vehículos, que es el registro oficial de quien es el propietario, características del vehículo, si es robado o anda legal, o “pando”, como se diría comúnmente.
En relación con las identidades, hace poco el Registro Nacional de las Personas no las estaba extendiendo, debido a razones aún desconocidas.
Debemos darles otras herramientas a nuestras autoridades policiales, por ejemplo, que anden una computadora con internet en las patrullas, tal y como ocurre en países desarrollados, para que los policías in situ puedan verificar la legalidad de un vehículo e identidad de su conductor, a fin de capturarlo si anda de manera ilegal.
Muchos hechos delictivos se realizan en motos, principalmente, pero nuestros policías no pueden verificar los datos de el automotor ni quien lo conduce, frenando la posibilidad de detenerlo para que no sigua cometiendo fechorías todos los días.
La intervención en las cárceles es un hecho positivo, pero la ciudadanía espera más resultados que permitan desarticular bandas que operan desde adentro de los centros penitenciarios.
Nosotros como ciudadanos deberemos sumarnos a esta guerra en contra de las delincuencia y criminalidad, denunciar inmediatamente a la autoridad algún hecho delictivo o conducta irregular de un ciudadano, para ser un brazo auxiliar de la justicia y las leyes.
Esta guerra la deberemos ganar todos, unidos, apoyando a nuestras autoridades, pues de lo contrario la delincuencia y criminalidad seguirá bañando de sangre al país y aumentando la violencia.