Identifican los primeros restos de víctimas en mayor fosa común de Guerra Civil española

Los restos antropológicos de doce personas asesinadas durante la Guerra Civil española (1936-1939) fueron identificados este miércoles, cuatro de ellas con identidades concretas, en el Valle de Cuelgamuros, antes conocido como el Valle de los Caídos.

Cuelgamuros es considerada la mayor fosa común del conflicto que enfrentó al Gobierno de la República española con el bando sublevado del que después sería dictador hasta 1975, el militar Francisco Franco. Aún hoy alberga los cuerpos de 33.833 personas, con casi un tercio sin identificar, y hasta 2019 estuvo enterrado el propio dictador que fue exhumado por decisión del Ejecutivo español.

Según confirmaron a EFE fuentes conocedoras de los trabajos de exhumación, los técnicos que trabajan en la localización de 128 víctimas iniciadas en junio, localizaron estos restos pertenecientes a la caja 198 del Valle, que corresponden a once hombres y una mujer.

Entre ellos hay cuatro personas que ya han sido identificadas genéticamente: Valerico Canales, Emilio Caro, Flora Labajos y Román González, todas ellas del grupo los denominados ‘siete de Pajares’, naturales de Pajares de Adaja (Ávila, centro de España) y que fueron fusilados en la Guerra Civil.

23 AÑOS PARA RECUPERAR LOS RESTOS DE SERES QUERIDOS

Fausto Canales, hijo de Valerico Canales, llevaba todo este tiempo luchando por intentar recuperar los restos de su padre y tras el hallazgo compartió con su EFE su «satisfacción» por «llegar a la meta después de 23 años de trabajo».

«Estoy muy satisfecho, plenamente satisfecho», dijo Canales, quien, según explicó, recibió la noticia a través de una llamada del ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática español, Félix Bolaños.

Además, Canales informó de que el próximo lunes los familiares serán recibidos en el palacio presidencial de La Moncloa para darles más detalles de los trabajos, que hasta el momento solo están concentrados en hallar a estas 128 primeras víctimas. EFE