Ángela Marieta Sosa Veroy
Especialista en derechos humanos
Instrumentalización demagógica de los derechos humanos de los niños (as) de Honduras, así como también de la comunidad de diversidad sexual, con la fallida guía de inclusión de género que se quiso implementar en el sistema educativo nacional. Generándose una polémica social innecesaria para la hondureñidad, pero conveniente para el actual gobierno que llamó la atención de organismos internacionales de derechos humanos, ante los cuales el país no tiene las mejores calificaciones.
Si bien es cierto Honduras es un Estado parte del nuevo orden internacional de los derechos humanos, Naciones Unidas no obliga jurídicamente a que en nuestro país las autoridades transgredan nuestra cultura, creencias religiosas y valores morales, a través del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, Naciones Unidas solo espera que los gobiernos los adopten como propios, utilizando para ello marcos nacionales “adecuados”.
Y nuestro marco nacional está fundamentado en nuestra Carta Magna, que pondera la garantía y ejercicio de nuestros derechos humanos, cuando en el artículo 70 párrafo 1 reza: “Todos los hondureños tienen derecho a hacer lo que no perjudique a otro y nadie estará obligado a hacer lo que no estuviere legalmente prescrito, ni impedido de ejecutar lo que la ley no prohíbe”. Asimismo, garantiza la responsabilidad paterna o materna de la familia, cuando en el Artículo 152 reza: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrán de darles a sus hijos”.
No es con una guía educativa de inclusión de género que se honran los derechos humanos de los niños y niñas de Honduras, si realmente a las actuales autoridades les interesara garantizar el derecho a la educación de nuestra niñez, primero deberían responsablemente generar condiciones de acceso dignas y competitivas a la educación pública, que es lo que la mayoría de los hondureños quieren y necesitan, no es viable proteger un derecho de una minoría, afectando el de las grandes mayorías, se debe buscar un equilibrio, una ponderación, en cuanto a proteger los derechos humanos de todos haciendo los enfoques y abordajes diferenciados según el contexto y las características de la población vulnerable a proteger, lo que las autoridades por su alto cargo deberían conocer y saber hacer.
En el marco de un enfoque diferencial, la propuesta debió ser una guía educativa de inclusión de género para personas en riesgo, víctimas y victimarios de violencia de género, la cual puede ser implementada por canales informales de la educación, a través de programas dirigidos a personas adultas sentenciadas por violencia intrafamiliar, doméstica, por femicidios y asesinatos homofóbicos, con el objetivo de reducir los altos índices de violencia contra la mujer y miembros de la diversidad sexual; y así corresponder a la visión de los derechos de las personas con características particulares por su edad, género, orientación sexual y situación de discapacidad física o mental, que lleva para tener en cuenta sus expectativas, sus creencias, sus capacidades, sus prácticas cotidianas y sus formas de comprender el mundo y relacionarse.
En cuanto a fortalecer la educación de los niños sobre prevención de embarazos y violaciones sexuales, no es nada nuevo: 1. La primera por medio de educación sexual biológica, reconocimiento del cuerpo físico, generación de conciencia sobre riesgos al tener relaciones sexuales a temprana edad, 2. En cuanto a las violaciones sexuales a menores, sabemos que es por medio de campañas educativas para jefaturas de hogar a fin de identificar contextos de riesgos en sus hijos (as), asimismo, campañas de protección estatal al menor que fomenten la denuncia temprana, como la severidad en las penas del violador y el fortalecimiento de la seguridad pública.
El día en el que, en Honduras, todos los niños y niñas tengan acceso a una educación pública verdaderamente gratuita, bilingüe, con instalaciones dignas, equipadas de pupitres, material didáctico moderno, tecnología y laboratorios científicos; el día en el que los niños y niñas tengan bus escolar gratuito, desayuno y almuerzo gratis en las escuelas; solo el día en el que se garanticen estos derechos humanamente vitales y necesarios para todo el pueblo hondureño, se habrá logrado una conquista sin precedentes en derechos humanos en el Estado de Honduras. ¿Cuándo será?, no lo sabemos, pero ahora no es.