El ministro israelí de Exteriores, Eli Cohen, descartó hoy que la tensa situación en Cisjordania ocupada, agravada con la operación militar a gran escala lanzada hoy en Yenín, pueda afectar al avance de las negociaciones con Arabia Saudí para normalizar relaciones diplomáticas.
Por encima de la cuestión palestina, Cohen afirmó que los saudíes han puesto como condición principal «garantías para su seguridad ante la amenaza nuclear de Irán», indicó el ministro en su primera rueda de prensa con medios extranjeros desde que asumió el cargo hace seis meses al jurar el nuevo gobierno de Benjamín Netanyahu.
«Los saudíes tienen varias peticiones en cuanto a la normalización (con Israel). Pero su principal petición es obtener protección frente a Irán (…) Esa es la principal preocupación para ellos», afirmó Cohen, restando importancia al peso de la cuestión palestina.
Sin embargo, el gobierno saudí ha insistido en que mejorar la situación de los palestinos es fundamental para entablar relaciones con Israel, mientras que el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken -quien está mediando- afirmó la semana pasada que la situación en Cisjordania, con el aumento de la violencia y la proliferación de asentamientos, dificulta los esfuerzos para la normalización.
«Su prioridad es protegerse, no de Israel ni de los palestinos, sino de Irán», aseveró el ministro sobre un eventual acuerdo con Arabia Saudí, aunque reconoció que «la llave está ahora en manos de EE. UU.».
Cohen se mostró optimista en que un acuerdo para entablar relaciones diplomáticas entre Israel y Arabia Saudí puede alcanzarse «en los próximos seis meses», antes de que EE. UU. entre en periodo electoral.
«Creo que hay una oportunidad real de firmar un acuerdo de normalización con Arabia Saudí. Israel no es un enemigo de Arabia Saudí, sino todo lo contrario. Somos socios por la estabilidad que todos queremos alcanzar en nuestra región; socios para evitar que Irán logre el arma nuclear», puntualizó.
Arabia Saudí restableció lazos diplomáticos con Irán el pasado marzo, con la mediación de China, aunque la relación sigue siendo tensa.
El ministro resaltó que el principal objetivo de su gobierno es expandir los Acuerdos de Abraham, no solo con Arabia Saudí, sin también con otros países de peso en la región. «Vamos a ver logros muy importantes en el próximo medio año», avanzó.
Israel firmó en septiembre en 2020 los Acuerdos de Abraham -auspiciados por la administración del presidente estadounidense Donald Trump- por los que entabló relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos y Baréin; a los que luego se unieron Marruecos y Sudán, este último pendiente aún de ratificar por la inestabilidad política interna.
Sobre Sudán, Cohen indicó que el acuerdo de normalización se firmará en cuanto se alcance un alto el fuego en el país africano y que Israel está mediando entre las partes para poner fin al conflicto.
Con la administración del actual presidente estadounidense, Joe Biden, Israel fundó en marzo de 2022 el Foro del Neguev -EE. UU., Israel, EAU, Baréin, Marruecos y Egipto- con una cumbre en ese desierto israelí, un nuevo marco de cooperación regional que ha avanzado de forma intermitente por los avatares políticos.
De hecho, la segunda Cumbre del Neguev que debía celebrarse en julio en Marruecos se aplazó a iniciativa de Rabat y Washington, por la situación en Cisjordania, aunque Cohen se mostró optimista en que ésta será «reprogramada para septiembre u octubre» y que contará con la asistencia de nuevos miembros observadores, que acabarán por adherirse a ese mecanismo.
Cohen indicó que para esa fecha Israel anunciará su decisión sobre el Sáhara Occidental, aunque todo apunta a que reconocerá la soberanía marroquí sobre ese territorio; y que también espera que después de esa cumbre Israel y Marruecos eleven a rango de embajadas sus respectivas legaciones diplomáticas.
El ministro israelí también destacó que entre sus prioridades está fortalecer Jerusalén como centro diplomático en Israel y adelantó que más países instalarán sus embajadas en la ciudad en el próximo año y se sumarán así a EE. UU., Kosovo, Guatemala y Honduras. EFE