José Rolando Sarmiento Rosales
Los periodistas y los medios de comunicación social en Honduras debemos mantenernos alertas y en la disposición permanente de orientar a la ciudanía sobre la permanente amenaza del covid-19, pese a la declaratoria oficial de la OMS de que ya nos es una pandemia, pero que las instituciones de salud de los países deben mantenerse preparadas para la protección de la población ante la aparición de nuevas variantes y los contagiados por el virus. Ese es el caso del organismo europeo de medicinas EMA, que suspende sus actualizaciones periódicas sobre la evolución de covid-19, pero seguirá trabajando en las vacunas contra las nuevas variantes de la enfermedad, instando a las autoridades sanitarias a “mantener la guardia alta”, especialmente para el próximo invierno.
La covid-19 sigue siendo una amenaza, aunque ya no sea una emergencia sanitaria mundial, advirtió la Agencia Europea del Medicamento (EMA) en su última rueda de prensa periódica sobre la pandemia. Desde hace casi tres años, estas ruedas de prensa del regulador europeo, con sede en Ámsterdam (Países Bajos), son muy esperadas para seguir los últimos avances en vacunas y tratamientos contra el virus, que ha matado a millones de personas y causado estragos económicos. No obstante, la EMA seguirá trabajando en vacunas eficaces contra las nuevas variantes de la enfermedad, según el regulador. “Este virus es y seguirá siendo una amenaza, sobre todo para los más vulnerables”, declaró Marco Cavaleri, responsable de estrategia de vacunas de la EMA.
El virus “sigue circulando y aparecen nuevas variantes”, añadió. Las autoridades de salud pública deben “permanecer en guardia”, especialmente en invierno, aunque las vacunas contra la COVID evitan hospitalizaciones y salvan vidas, añadió. “Se calcula que solo en el primer año de la pandemia, las vacunas contra el covid contribuyeron a salvar casi 20 millones de vidas”, declaró la directora ejecutiva de la EMA, Emer Cooke, alabando la labor de su agencia en la puesta en marcha del “mayor programa de vacunación de la historia de Europa”. La Organización Mundial de la Salud declaró el 5 de mayo que la pandemia de COVID-19 ya no constituía una emergencia sanitaria mundial. Tres años después, y tras matar a 20 millones de personas, la pandemia de COVID-19 vive un punto de inflexión, pero no ha desaparecido.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) levantó la emergencia internacional, pero insta a mantener los “ojos bien abiertos”. Esto ha sido posible porque la OMS considera que la disminución constante de la mortalidad es alentadora. “El número de muertes reportadas por coronavirus ahora ha disminuido en un 95% en comparación con principios de este año”, dijo el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Los expertos concluyeron que los servicios de salud ahora están experimentando una interrupción significativamente menor que en 2020 y se están recuperando gradualmente de los tres años de la pandemia de COVID-19.
La OMS instó al mundo a prepararse bien meses antes del comienzo de la pandemia de COVID-19. La restauración de los servicios de salud esenciales es fundamental, ya que las interrupciones podrían tener efectos adversos para la salud aún mayores en las poblaciones y las personas que la propia pandemia. El 12 de febrero de 2018, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, hablando en la Cumbre de Dubái, declaró: “Una epidemia devastadora puede comenzar en cualquier país en cualquier momento y cobrarse millones de vidas porque no estamos preparados, porque seguimos siendo vulnerables”. Diez meses después, la triste predicción comenzó a hacerse realidad.
La vacunación sigue siendo una herramienta eficaz: el 80-90 % de los países han integrado completamente los servicios de vacunación, diagnóstico y manejo de la COVID-19, y los servicios de atención a los sobrevivientes de la COVID-19 en la práctica habitual. Los patógenos respiratorios han sido y seguirán siendo una gran amenaza global con el potencial de causar una pandemia. Sus consecuencias son bien conocidas: altas tasas de mortalidad, sistemas de salud sobrecargados, desestabilización de la economía mundial y aumento de las desigualdades en el acceso a los servicios de salud. ¿Qué planes existen para hacer frente a futuras pandemias?
Para ayudar a los países a prepararse mejor para futuras pandemias, la OMS ha lanzado una nueva iniciativa que brinda orientación sobre cómo planificar de manera integral para responder a cualquier patógeno respiratorio, dada la prevalencia de muchos grupos. Llamada PRET, esta iniciativa está diseñada para garantizar la preparación y la resiliencia frente a nuevas amenazas. Reúne las últimas herramientas y enfoques para el aprendizaje colaborativo y la acción colectiva desarrollados durante la pandemia de COVID-19 y otras emergencias de salud pública. Suponemos que en Honduras la SESAL con asesoramiento de la OPS, mantiene los planes establecidos de vacunación para protegernos del covid-19.