Pese a cuestionamientos de algunos sectores que señalan que no ha dado los resultados esperados, la Dirección Policial Antimaras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) reporta que en los seis meses del estado de excepción ha desarmado a varios grupos delictivos y criminales que mantenían en zozobra a pobladores de barrios y colonias a nivel nacional.
Con distintas operaciones se ha logrado concretar una serie de acciones encaminadas del Plan Integral para el tratamiento de la extorsión y delitos conexos, para neutralizar la incidencia delictiva generada por organizaciones criminales, indicó el subdirector de la Dipampco, comisionado Francisco Turcios.
Según los datos estadísticos proporcionados por la Dipampco, son más de 1,000 miembros de maras y pandillas que han sido capturados durante el estado de excepción. Entre los capturados están personas vinculadas a extorsión, homicidios, tráfico de drogas, asaltos armados, asociación para delinquir y desplazamiento forzado.
Los capturados, según las investigaciones, eran responsables de la ola de hechos delictivos y violentos que se experimenta en las principales ciudades del país, por lo que se mantenían bajo la mirada investigativa de la Dipampco.
Autoridades antipandillas dieron a conocer que al menos el 94 por ciento de los detenidos ya están guardando prisión en los diferentes centros penales.
«La carga probatoria investigativa presentada en cada uno de los casos ha sido lo suficientemente contundente para que el juez les dictara prisión preventiva y muchos ya han sido vencidos en juicio», detalló Turcios.

DESARMADOS
Asimismo, se ha logrado concretar que las capturas también han permitido el decomiso de más de 180 armas de fuego, la cuales eran utilizadas por las estructuras de sicariato de maras y pandillas para ejercer diferentes hechos delictivos.
Según las investigaciones, las armas están relacionadas a una serie de homicidios cometidos en el país, dentro de los cuales se destacan algunas masacres. Autoridades de la Dipampco dieron a conocer que durante estos primeros meses del año 2023 se reportan 375 homicidios menos en relación a los registrados en el mismo periodo del 2022.
«Por lo que sacar de circulación ese número de armas de fuego, sumado a la intensificación de las operaciones en zonas conflictivas, ha permitido ir reduciendo la tasa de homicidios en el país», destacó el comisionado policial.
En cuanto a decomisos de droga se dio a conocer que han sido más de cuatro toneladas de marihuana y al menos 478 kilos de cocaína los que han sido incautados durante el estado de excepción.
Esas cifras han permitido neutralizar los hechos violentos en muchas zonas, ya que en ocasiones anteriores se han producido fuertes disputas territoriales por parte de miembros de maras y pandillas, dejando consigo algunos homicidios múltiples, amplió.
Las estadísticas ponen en «contexto de qué forma se han intervenido operativamente por parte de la Dipampco, aquellas zonas que han venido presentando incidencia delictiva».
Con todo, las autoridades han manifestado que si bien es cierto se han ido alcanzando los resultados esperados, durante el próximo semestre del año la operatividad será aún más estratégica y fuerte en relación a la ya ejecutada. (JGZ)




