Alemania no pasó de un empate ante Ucrania (3-3) en un amistoso en el que llegó a estar contra la pared y no consiguió su tercer gol hasta el minuto 90 y gracias a un penalti.
En el partido número 1.000 de su historia, Alemania tuvo la pelota, generó algunas ocasiones, la primera en el minuto 2, se puso con ventaja en el 6 con un gol de Nicklas Füllkrug y luego encajó dos tantos, uno en un contragolpe y otro en una jugada que se inició en una pérdida de balón en campo propio.