Eduardo Maldonado, Premio Álvaro Contreras

Por: Carlos Medrano*

Lastimosamente en este país dividido, lleno de intrigas, de egoísmo, de intenciones perversas, algunos hasta de odios infecundos que enferman el alma y la mente, es difícil reconocer los méritos de otras personas que de una u otra manera se han destacado en Honduras.

Lo conocí cuando reporteaba para Diario El Heraldo y cubría la crónica parlamentaria, Eduardo Maldonado, conocido popularmente como “Piquito”, empezó a destacarse con exclusivas y sagacidad periodística, pasó a la radio y posteriormente televisión en donde hizo su vida profesional.

Incansable, disciplinado, con un olfato natural sobre lo que les gusta a las masas, logró imponer un estilo que ha llevado a su canal a tener los más altos niveles de aceptación y rating, compitiendo con éxito con los canales de televisión tradicionales en el país.

Con su estilo particular, sus posiciones controversiales y su folklorismo, Maldonado se ha ganado a pulso la aprobación de la teleaudiencia, ha trascendido en las redes sociales, tiene una radio que retransmite su programación y un periódico digital que divulga lo que informa en su canal.

Hoy, hasta en el lugar más recóndito, en la pulpería de la esquina, en los comedores y mercados y hasta en restaurantes famosos está Hable como Habla, HCH, Televisión Nacional.

Después de más de 30 años de carrera profesional, las autoridades del Colegio de Periodistas han decidido otorgarle el Premio Álvaro Contreras, máxima presea concedida a un periodista en Honduras, lo que me parece un reconocimiento justo para este personaje nacional.

Solo quien no ha tenido un negocio propio, quien no se ha desvelado pensando en pagar la planilla, quien no tiene mayor responsabilidad que el de juzgar y señalar, es quien juzga y lanza falsedades en contra de quienes emprendieron y hoy tienen éxito en el país.

HCH impuso su estilo irreverente, decir las cosas como habla el pueblo, sin frases rebuscadas y rimbombantes, hoy está en la parrilla de todos los cable-operadores y televisión abierta, representando un esfuerzo gigantesco para Maldonado, su familia y un equipo de personas competentes que le ayudan en esta tarea.

Todas estas desveladas y agotadoras jornadas han tenido su fruto, su recompensa y su triunfo profesional; a Eduardo Maldonado se le ha impuesto un galardón que lo iguala con los grandes periodistas que ha tenido este país.

La televisión informa, entretiene y educa, funciones que cumple este nuevo canal liderado por Maldonado, de modo que, si a usted no le gusta la imagen de esas exuberantes presentadoras, pues cambie de canal sin lanzar improperios y decir vulgaridades en contra de quienes hacen televisión.

Hoy muchos ven a Eduardo Maldonado como un potencial candidato presidencial por el Partido Liberal de Honduras, una opción que no hay que descartar ante la popularidad del periodista y ahora empresario de la televisión nacional.

Frente a la crisis profunda de este instituto político y la crisis en la que se encuentra el partido rojo, blanco y rojo, Maldonado sería una alternativa a considerar en el espectro político hondureño.

Disfruta este momento Maldonado; es tu momento “Piquito”, es tu triunfo después de tanto esfuerzo y que los perros ladren y ladren incansablemente tratando de desmeritar tu éxito inventando una y mil falacias que no tienen razón y fundamento.

Grande Maldonado le duela a quien le duela.

*Periodista
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