Tegucigalpa. El embajador Pablo Vilas presentó la “Conferencia Argentina: 40 años de democracia, memoria, verdad y justicia”, como parte del trabajo que viene realizando la Representación Diplomática por los 40 años de Democracia ininterrumpida: 1983-2023.
La actividad, realizada el viernes anterior, contó con las exposiciones de Verónica Torras, directora de Memoria Abierta, organización especializada en trabajos de memoria y de archivos que fue creada por los organismos de derechos humanos de Argentina.
También participó la magistrada de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Odalis Aleyda Najera Medina, quien cuenta con 30 años de experiencia en materia de derechos humanos.
En su disertación, el embajador Vilas destacó el trabajo de Argentina en el proceso de recuperar la memoria, la verdad, la justicia y la reparación.
CAUSAS JUSTAS

Subrayó que, “así como Honduras y Argentina coinciden en causas justas, también en el pasado hubo coincidencia con causas no justas, como ser la integración del terror a través de políticas como el Plan Cóndor, políticas que, como muchos saben, me ha tocado vivirla en primera persona”.
Vilas recordó que “fue el mismo Estado argentino, de la mano del expresidente Néstor Carlos Kirchner, quien pidió disculpas a todas las víctimas por el accionar del Estado en la última dictadura, fortaleciendo al mismo tiempo el juicio y castigo a los responsables de esa trágica estrategia de terrorismo de Estado”.
De su parte, Torras hizo un recorrido por los avances en las políticas públicas en materia de memoria, verdad, justicia y reparación en las últimas cuatro décadas, haciendo hincapié en los destacables progresos a partir del gobierno de Néstor Kirchner.
Explicó que “los cuatro poderes del Estado consolidaron la política de justicia como política de Estado; el Parlamento declaró las leyes, la Corte de Justicia, luego de ser renovada por el gobierno, habilitó la reapertura de los juicios y los llevó adelante, junto al Ministerio Público”.
“Las investigaciones judiciales tomaron carácter masivo y federal, clave para el reconocimiento de la verdad en todas las regiones del país”, afirmó Torras.
MEMORIA COLECTIVA
Entretanto, la magistrada arrancó su presentación citando un versículo bíblico: “… y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.
“Veo yo que la hermana República Argentina ha comprendido, sin pretenderlo, cada una de las dimensiones y los alcances que este versículo bíblico tiene, porque no han quitado el dedo del renglón de la búsqueda de esa verdad que ciertamente la reconduce a que se haga justicia a las víctimas”.
Destacó, además, la importancia de contar con “una memoria individual y colectiva para que funcione el Estado de Derecho y la democracia” y subrayó la urgencia para que Honduras cubra esa deuda en materia de cumplimiento de los derechos humanos, “para que hechos como los ocurridos en el 2009, no queden en el olvido y en la impunidad”.
DATOS
Para finalizar el conversatorio, el embajador Vilas agregó que “los avances de las políticas públicas en la materia han dado vida a la conciencia popular argentina, la cual se ha convertido en un motor clave para defender y resguardar la democracia argentina en estos últimos 40 años”.
INTERESANTE CONVERSATORIO

Al concluir la “Conferencia Argentina: 40 años de democracia, memoria, verdad y justicia”, se abrió el espacio para que los presentes pudieran participar, comenzando con unas palabras de Bertha Oliva, coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh).
También tomaron la palabra el vicecanciller, Gerardo Torres; el asesor para la Atención y Reparación a Víctimas de la Secretaría de Derechos Humanos de Honduras (Sdeh), Erick Vidal Martínez; y el diputado Mario Argeñal, miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso Nacional (CN).
Estuvieron presentes a su vez el cuerpo diplomático, Cancillería hondureña, Secretaria de Estado de Presidencia (SED), la ministra Annarella Vélez, de la Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (Secapph), funcionaria de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH), ONG, prensa local y público en general.
