José Rolando Sarmiento Rosales
Se celebra todos los años, el primer martes del mes de mayo, auspiciado por la Global Initiative for Asthma (GINA). Es una iniciativa para concienciar a la población acerca de la gravedad de esta enfermedad para quien la padece. Este año el lema es Cuidado del Asma para todos. El asma es una enfermedad crónica de las vías aéreas superiores, que afecta a niños y adultos. Según el Global Asthma Report de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que en todo el mundo afecta al menos 330 millones de casos en el mundo y se calcula que para 2025 esta cifra se vería incrementada en 100 millones en todas las edades y para todas las etnias.
Las vías que conducen el aire a los pulmones se estrechan debido a la inflamación y la compresión de los músculos que rodean las vías respiratorias finas. En lo personal padecimos un fuerte ataque de asma días antes de la promoción del primer grado escolar, que superamos con el tratamiento del doctor Gabriel Aguilar, y los cuidados familiares, bebiendo varios botes de Zorritone e Hígado de Bacalao, para fortalecer las vías respiratorias, protegiéndonos el pecho de corrientes de aire, así que jugábamos fútbol en los recreos de la escuela Pedro P. Amaya, sin quitarnos la camisa, logrando no volver a padecerla, pero con limitaciones respiratorias para la inmersión en natación bajo el agua.
Los síntomas del asma. Los signos que indican la existencia de la enfermedad son esencialmente cuatro: -Tos -Sibilancias -Disnea -Opresión torácica. Estos síntomas son intermitentes, y suelen agravarse durante la noche o al hacer ejercicios. Otros factores también desencadenantes frecuentes pueden agravar los síntomas del asma. Los desencadenantes varían de una persona a otra, pero entre ellos están las infecciones víricas (resfriados), el polvo, el humo, los gases, los cambios meteorológicos, los pólenes de gramíneas y árboles, el pelaje y las plumas de animales, los jabones fuertes y los perfumes.
El asma es una enfermedad que se diagnostica y trata menos de lo que debiera. Si bien el asma no tiene cura, un tratamiento adecuado con medicamentos inhalados puede ayudar a controlar la enfermedad y facilitar que las personas asmáticas lleven una vida normal y activa. Las personas asmáticas generalmente deben utilizar un inhalador a diario, dependiendo del grado leve, moderado, severo., lo usan 1 ó 2 veces por día. Su tratamiento depende siempre de la frecuencia de los síntomas y se indican diferentes tipos de inhaladores.
Los broncodilatadores (como el salbutamol), que liberan las vías respiratorias y alivian los síntomas, que se usan como rescate. Los esteroides, que deben usarse diariamente. Son los que reducen la inflamación de las vías respiratorias, mejoran los síntomas del asma y reducen el riesgo de ataques graves de asma y de muerte. El tratamiento del asma dependerá de la frecuencia de los síntomas. Y ante determinadas broncoconstricciones se necesita indicar broncodilatores, medicación de rescate, siempre indicada por el especialista. En algunas oportunidades se debe administrar oxígeno, y aumentar la frecuencia de los broncodilatores, según se requiera (supervisado siempre por personal médico).
Cuando las personas no reciben medicación o el tratamiento adecuado, sufren una muy mala calidad de vida y ante las crisis pueden experimentar sed de aire, sensación de asfixia, mucho cansancio, y ellos o sus familiares pueden tener que ausentarse de la escuela o del trabajo, por lo que tiene fuertes repercusiones económicas para la familia y la comunidad en general. Las personas que padecen asma y sus familiares necesitan tener conocimientos sobre la enfermedad, sobre su tratamiento, los desencadenantes que deben ser evitados y la manera de tratarlo en el hogar. Y es importante generar conciencia a la comunidad para acabar con los mitos y la estigmatización que en muchas oportunidades están asociadas con el asma.
Los motivos para asma son variados: -Algún acontecimiento ocurrido en etapas tempranas de la vida pueden afectar los pulmones que están en desarrollo y aumentar el riesgo de padecerla. -La exposición al humo de tabaco y otras fuentes de contaminación del aire, así como las infecciones respiratorias víricas. -La urbanización se ha asociado a un aumento de la prevalencia del asma, -también se cree que la exposición a una serie de alérgenos y sustancias irritantes del medio ambiente, la contaminación del aire en espacios cerrados y en el exterior, los ácaros del polvo doméstico, los mohos y la exposición en el trabajo a sustancias químicas, humos o polvo. -Los niños y adultos con sobrepeso u obesos corren un mayor riesgo de padecer asma.