La tradicional marcha del 1 de mayo, Día del Trabajador hondureño, es una valiosa oportunidad para muchas familias que aprovechan para vender comidas, bebidas, sombreros y dulces a los trabajadores que en el transcurso de su caminata quedan con sed, hambre y buscan protegerse del sol.
A diferencia de otros años, fueron pocos los hondureños que ofrecieron platos de comida; algunas vendedoras aseguraron que esto se debió a que los productos de la canasta básica están más caros y la gente no quiere pagar lo justo por un plato.
Otros prefirieron caminar, para ir en la marcha ofreciendo sus productos, ya que quedarse en un solo punto no les era muy favorable.
Algunos hondureños que no son vendedores aprovecharon el día para probar suerte y obtener dinero con distintas ventas, ya que carecen de un empleo.
Donas, jugos, churros, dulces, semillas, cigarrillos y agua ofrecían hombres y mujeres, con bolsas en mano, quienes se fueron un poco desilusionados debido a las bajas ventas.
LES LLEVARON AGUA

“Otros años ha sido mejor la venta, hoy la gente trajo sus cosas o de la institución que viene les andan dando agua y comida y ya no compran nada, o porque les dieron o porque no andan dinero, porque la situación está difícil”, aseguró una comerciante.
Los comerciantes movilizaron sus carretas para ofrecer las frutas de la temporada, sin importar el fuerte sol y calor, lo que les interesaba era poder vender sus cosas por bolsa o por unidad. (DS)
Salvadoreño aprovechó para ofrecer llaveros
El vendedor salvadoreño, Rigoberto López, trató de animar, llamando la atención con su vestimenta, para atraer los clientes, ya que según dijo, “es la estrategia para que las ventas sean mejor”.
“Por 14 años he venido a estas marchas, siempre con algo diferente y tratando de llamar la atención de los hondureños, que nunca me han dejado irme con las cositas que traigo; uno aprovecha estas cosas, para hacer un dinerito”, detalló.
Vestido con un traje típico de su natal El Salvador y un representativo sombrero mexicano, López ofreció en el parque Central de Tegucigalpa llaveros de diferentes figuras y temáticas, a tan solo 25 y 50 lempiras.



