Un gol de Jordi Alba en el minuto 85 amarró un poco más LaLiga para el Barcelona, que sufrió de lo lindo para derrotar (1-0) a un Osasuna plagado de suplentes y que jugó más de una hora con un hombre menos.
Los azulgranas siguen descontando los días para cantar el alirón de un campeonato al que ya solo le quedan cinco jornadas para el final y en el que le sacan, provisionalmente, 14 puntos al Real Madrid. Hoy, con una dosis más de drama, volvió a resolver por la mínima, pese a ser muy superior a su rival durante todo el partido.