Con disfraces, arte y pancartas, pobladores se unieron a marchas

Admiración, sorpresas y hasta sustos dejó la tradicional marcha del Día del Trabajo, en la que hondureños de distintas edades aprovecharon para desahogarse y hacer una serie de exigencias al gobierno.

A sus 94 años de edad, el poblador José Fernando Zavala demostró que la edad no es un obstáculo para exigir una mejor calidad de vida en su país.

“Mis años no me dejan caminar como yo quisiera, pero vengo desde el barrio Villa Adela, todos los años he estado aquí y le pido a Dios poder seguir esta lucha por muchos años más. ¡Vamos jóvenes, ustedes pueden cambiar este país!”, manifestó Zavala, con entusiasmo.

Otros, en cambio, se “robaron el show”, al participar en la marcha portando carteles alusivos a la legalización de la marihuana para uso medicinal y recreativo, que luego colgaron en los portones de la Catedral Metropolitana de Tegucigalpa.

“Contra el capitalismo explotador, ¡marihuana para el trabajador!”, destacaban en una de sus mantas que llamó mucho la atención.

DISFRACES Y TALENTO

Algunos llamaron mucho la atención con sus mantas, exigiendo la aprobación del cannabis para uso medicinal y recreativo.

Personas disfrazadas de personajes de películas infantiles también desfilaron y gritaron consignas en una larga marcha que se observó algo desorganizada, pero que algunos trataron de animar, personificando y criticando a algunos sectores políticos y sociales.

Otros aprovecharon la oportunidad para dar a conocer su talento, abriéndose paso como artistas, sin dejar de lado la crítica social, la situación del país y las muchas dificultades que viven los hondureños.

Algunos padres llevaron a sus hijos para tratar de enseñarles este amor por las luchas sociales, pero los pequeñines no estaban preparados para caminatas tan largas, bajo las altas temperaturas que azotan el país.

Pero como era el Día del Trabajo, hubo quienes lo celebraron trabajando, como los empleados de aseo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, se quedaron hasta el final de la marcha, para ir barriendo y recorriendo el sendero de basura que los participantes iban dejando a su paso. (DS)

El artista Alexis Castillo, a través de la pintura, expresó las dificultades que actualmente sufre la clase trabajadora en el país.
Los empleados de la alcaldía capitalina conmemoraron el Día del Trabajo recogiendo la basura que dejó la marcha.
Otros animaron el desfile disfrazados de superhéroes, pero sin dejar la crítica social.
Algunos padres cargaron a sus hijos en toda la marcha, ya que los pequeños no estaban preparados para la agotadora ruta.