La madre de Obdulia Molina Rivera, Dunia Rivera, residente en el barrio Sunseri, en San Pedro Sula, Cortés, sitio donde crio a su hija, manifestó que “Julissa”, como popularmente conocían a su hija, le dijo que le ayudaría para comprar una casa.
“Vivimos de arrimados aquí, me di cuenta porque le llamaron al hijo de ella, Samuel, ¡es triste esto!… La meta de ella era comprarme una casa, ella me ayudaba, mi hija era luchadora, hacía tortillas, trabajaba de cocinera y de asear casas”, detalló.
Al mismo tiempo, añadió que “me dijo que el Día de la Madre me enviaría algo, pero así es la vida, voy a recibir este Día de la Madre con mucho dolor, siempre me decía que me quería mucho, mi hija era muy cariñosa, siempre le decía que se encomendara a Dios donde quiera que estuviera”.
Dijo que el martes fue la última vez que se comunicó con su hija, quien deja cuatro hijos huérfanos, dos varones, uno de 17 y otros de 13, más dos hijos que vivían con ella en Estados Unidos: uno de ellos de ocho meses de edad, “y aquí, en Honduras, también se dedicaba a la venta de tortillas”.
Doña Dunia recordó que le dijo que cuando cumpliera tres años de estar en Estados Unidos la vendría a visitar.
“Quiero que me la traigan rápido, la queremos sepultar aquí, ella estudió en la escuela Petronila, el próximo miércoles 3 de mayo estaría cumpliendo 30 años”, precisó.
Concluyó que su nieto Samuel se quedó totalmente huérfano, a su padre lo mataron años atrás y ahora a su madre. (XM)