Wei Qiang, embajador de China en Panamá: “Honduras y China deben conocerse cara a cara”

Es uno de los halcones de la diplomacia china en América, pero le gusta presentarse modestamente, como el embajador actual de Panamá. Conoce muy bien el idioma y la región y presenta a su país como lo que es: el gigante económico y tecnológico mundial sin ese afán imperialista, como lo hacen ver, dice, los Estados unidos. Por el contrario, es el pueblo milenario que ama la paz y respeta la soberanía de los pueblos. Qiang aconseja conocer al nuevo socio de Honduras para ir despejando esa idea falsa impuesta por el eurocentrismo a lo largo de los siglos. Adelanta que se trata de una relación “ganar ganar” sin copiar modelos ni ideologías y concentrarse en el trabajo duro.

¿Por qué hay animadversión a China cada vez que se acerca a América Latina?
Yo diría, primero, por desconocimiento. Luego, estamos en tiempo de mucha propaganda ideológica antichina de parte, llamemos las cosas por su nombre, de Estados Unidos, sus medios y la clase política. No sé por qué están tan temerosos, nerviosos, paranoicos, es una obsesión por China como país emergente, a pesar que este crecimiento es pacífico.

¿Será porque los ven como una amenaza real?
Diría que es más bien por su propia historia de desarrollo, el occidente (Estados Unidos y las potencias de Europa) se ha desarrollado a costa de los pueblos en vías de desarrollo, conquistas, ocupación territorial, depredación y explotación económica. En cambio, China, en estos últimos 40 años de despegue económico, ha demostrado con creces, por primera vez en la historia de la humunidad, un camino de desarrollo diferente, un desarrollo pacífico.

–Ustedes tienen también sus propias paranoias, como eso de censurar las redes sociales de occidente, ¿temen que los vigilen o invadan su cultura?
Esos temas son complejos para analizarlos, pero China es totalmente transparente en el uso del internet y el número uno en el uso de redes sociales. En el caso del porqué WhatsApp y Facebook están prohibidos, diría que más por razones económicas, que políticas. Lo mismo, Google, salió de China, a mi modo de ver, más por razones económicas, que por políticas. Digámoslo así, en China hay reglas para el funcionamiento de las redes sociales. Los medios sociales para entrar a China deben acatar estas reglas de lo contrario, no entran.

¿Persigue China un sentido imperialista en sus relaciones internacionales?
Ese concepto no tiene cabida para nosotros, China ya tuvo su momento de potencia, y no desea ser imperialista. La política exterior, hoy en día, es construir con todos los miembros de la comunidad internacional, una comunidad de destino de la humanidad, eso implica que debemos cooperar por encima de las diferencias, admitiendo que hay diferencias, pero adoptando políticas mutuas, de no intervención y de igualdad soberana.

¿Deben estar tranquilas las otras potencias?
Es que las superpotencias están acostumbradas a ser dueños del mundo, y ahora que ven la aparición en el horizonte lejano del desarrollo de la primera nación no blanca y de una cultura diferente que puede llegar a la par de Estados Unidos, lo ven como una amenaza, pero esa es su mentalidad porque son pocos demócraticos a pesar de proclamarse la antorcha de la democracia, pero en relaciones internacionales les falta espíritu democrático, no toleran lo diferente y peor aún, cuando China no se propone nada, el mundo debe estar tranquilo.

–¿Por qué solo Estados Unidos reclama?
Lo que pasa que los Estados Unidos no pueden librarse de la mentalidad de la guerra fría. A veces pienso que tienen esa mentalidad de tener un enemigo y si no lo tienen, lo crean, por eso creen que la comunidad internacional es su enemigo.

¿Cómo deben los hondureños ver a China?
Si bien existe un mar de información, gracias a la tecnología, lo mejor es que Honduras y China deben conocerse in situ, cara a cara, presencialmente. Ahora que ya tienen relaciones diplomáticas, deben conocerse hoy, revisando el pasado y su situación actual.

¿Qué podemos aprender los hondureños de esta relación?
Primero, que somos un país de paz, con una historia sufrida, accidentada, pero una de las primeras civilizaciones. Antes que Colón llegara a América, nosotros ya habíamos enviado expediciones en mejores barcos a África, sin planes coloniales, solo de intercambio comercial. Antes de Cristo, China ya era una potencia pacífica, con cuatro inventos para la humanidad -la pólvora, la brújula, la imprenta y el pensamiento intelectual con grandes pensadores como Confucio, casi contemporáneo a Aristótoles y lo mejor con una identidad ininterrumpida.

¿Un adagio chino?
En la tradición popular de China se dice que un hombre debe hacer tres cosas en este mundo: Dejar hijos, hacer negocios y escribir un libro.

–Se destaca poco los aportes chinos a la humanidad, ¿a qué se debe?
Es que suele ser pasado por alto por los modelos eurocentristas de la historia, todo se centra en Europa como la cuna única de las civilizaciones del mundo, pero, en realidad, a inicios del siglo XIX, China era la primera economía con respecto al PIB, después, tuvo una caída dramática de cien años durante los cuales las potencias occidentales depredadoras aprovecharon para cometer una tras otras agresiones en sus zonas de influencia, como la Guerra del Opio del 1840.

¿Qué tanto afectó esta guerra en el sentimiento chino?
Todos sabemos que la razón de esa guerra fue porque los ingleses eran los mayores narcotraficantes del opio y querían introducir el opio y la dinastía no estaba de acuerdo y entonces los ingleses desataron una guerra a nombre del libre comercio de la droga y eso vino de cien años de ultrajes, humillaciones de parte de las potencias occidentales, pero esos cien años fueron tambien de despertar nacional y luchar, muchos experimentos sociales y colosales sacrificios, un inmenso esfuerzo por salvar la nación que se venía abajo.

¿Hay un punto de despegue?
Creo que fue el triunfo de la revolución en 1949 con el líder de la revolución, Mao Zedong, anunciando la fundación de la República Popular de China.

¿Qué persigue China con su política exterior?
Desde su primer día de independencia enfatizamos que la política exterior es de paz y de independencia, singifica que China respeta que la soberanía nacional es un tesoro y que estamos resueltos a defender a ultranza, a rajatablas, hasta las últimas consecuencias, nuestra independencia.

¿Qué va pasar con Taiwán?
“La cuestion de Taiwán” es una razón muy sensible para la soberanía, la dignidad y la seguridad nacional de China. Taiwán es parte de China, histórica, política y jurídicamente. Por eso, China no puede cometer el error de establecer relaciones normales con un país que reconoce a Taiwán como un Estado independiente.

¿Cómo está la economía china en estos momentos?
China es la segunda economía del mundo en términos del PIB global, pero este crecimiento no solo es macroeconómico sino, también, una buena distribución equitativa, como se pueden ver, en términos del PIB per cápita, en estos 74 años de república, hoy gozamos de un nivel de vida mucho más cómodamente para los parámetros mundiales normales.

La economía china equivale a varias economías combinadas de Europa y América Latina.

¿Qué hicieron para llegar hasta aquí?
Trabajar, desde que Mao Zedogn dijo en 1949, a partir de este momento, el pueblo chino se pone de pie. 1978, marca un antes y un después con la apertura económica, gracias a la cual, alrededor de 800 millones de chinos campesinos salieron de la pobreza. Fueron años duros de trabajo, con una política seria del Partido Comunista logramos reducir a menos del siete por ciento en 2012, y luego el presidente actual anunció que estaba decidido a bajar la pobreza extrema a cero, como parte de la meta del primer centenario, que se cumplió en 2021.

¿Honduras debería copiar el modelo chino?
Copiar, quizá no, cada país tiene su propia condición, cultura, historia, ningún modelo es válido para todos los países, el modelo norteamericano es una maravilla para los estadounidenses, pero en China no funionaría.

¿Cuál es la diferencia?
En China no nos sentimos con esos destinos manifiestos como para imponerle a los demás sus valores, estamos dispuestos al cien por ciento, a hacer intercambios, darnos a conocer, pero también a respetar, hablamos de prosperidad compartida, desarrollo común, pero eso de que todos tenemos que ser iguales, no es la más exacta precisa descripción.

¿Qué alcances geopolíticos tiene “La Franja” y “La Ruta”?
Es una iniciativa por medio de la cual China ofrece una plataforma de cooperación compartida de la comunidad internacional trajando entre todos en equipo, aprendiendo juntos, esa es el objetivo del desarrollo compartido.

¿Creen superar a Estados Unidos?
En términos absolutos, eso podría ocurrir, muy pronto, según muchos economistas, pero en poderío real, somos un país en vía de desarrollo.

Anualmente, nuestras tasas son tan altas que estamos alcanzando la economía de los Estados Unidos por eso se ponen medio paranoicos, diciendo, “estos chinos nos van a reemplazar”, lo cual no es nuestra meta.

¿Tener mucha gente les ayudó?
Es un factor insoslayable, pero cada cosa tiene sus pros y sus contras, la cosa es encontrar un punto de balance, crecimos en poblacion más rápido que en lo económico y se convirtió en una desventaja.

¿Qué viene en los próximos 30 años?
Seguir trabajando con el resto mundo mutuamente beneficiosa bajo la política ganar ganar. De cara a los próximos 30 años, a los cien años de la fundación de la república, en 2050, por ahí, nos proponemos convertir a la China en una población moderna, hay que trabajar, trazar bien la ruta, que fue lo último que se hizo en el último congreso con sus metas quinquenales.

¿Cómo describiría el modelo chino?
Hoy en día, China es una economía de mercado, lo que significa dar iniciativa privada, pero el Estado cumpliendo su necesario rol de garantizar la justicia social porque el mercado no es infalible. Nos concentrarnos en los beneficios de las personas no en ideologías. En el plano internacional, es muy importante que haya paz, China no tiene ADN hegemonista, como decía antes, China tuvo sus mejores tiempos antes de Cristóbal Colón y ese espíritu de no conquista, permanece igual que hace siglos.

ÉL ES…
Wei Qiang nació en Beijing el 26 de julio de 1963. Hizo estudios superiores de letras en España e ingresó a la carrera diplomática en 1985. Ha cumplido misiones en Estados Unidos, Barbados, Panamá, Colombia, Chile y actualmente en Panamá.