¿Conspiración?

Por: Carlos Medrano (Periodista)

Los principales líderes del Partido Libertad y Refundación, Libre, encabezados por su coordinador, Manuel Zelaya Rosales, y la actual Presidente de la República, Iris Xiomara Castro Sarmiento, han advertido que son objeto de una conspiración pues no encuentran apoyo en todas sus iniciativas.

Haciéndose las víctimas, la pareja presidencial con su estrategia política han puesto con éxito en la agenda mediática nacional toda una trama de los grupos “conservadores” que le están afectando en el manejo del gobierno.

Etimológicamente, la conspiración es un entendimiento secreto entre varias personas o grupos organizados, con el objetivo de derribar el poder establecido.

La verdad es que la conspiración en el buen manejo del gobierno se origina por el propio partido Libre, quienes tienen un hervidero de conjuras e intrigas de muchos de sus líderes que en la repartición del pastel han quedado marginados por el familión.

Por ejemplo, la toma de los centros de salud que tienen una enorme afluencia de los habitantes más pobres de la capital hondureña por los colectivos de Libre, ha generado un rechazo popular en contra de sus líderes quienes han dejado de la atención primaria a miles de capitalinos.

Las constantes tomas de carreteras de los seguidores de Libre y de habitantes que protestan y exigen pavimentación de la vía pública, agua potable, trabajo en el gobierno, motivado por esa filosofía que la lucha esta en las calles y que Libre surgió del clamor popular y de la protesta pública, está reventándoles en la cara a la actual administración.

Los colectivos de Libre están conspirando en contra del propio gobierno, quienes ahora están exigiendo que pongan a ministros y directores de su partido político no importándoles si tienen capacidad, experiencia o conocimiento en los cargo que están proponiendo.

Este desorden popular, esta lucha de poder entre quienes ya quieres ser los ungidos para sustituir a Xiomara Castro, esta administración caótica manejada por la familia Zelaya-Castro, esta manipulación perversa de temas que generan confrontación con sectores importantes y productivos del país, han hecho mella en la imagen de Libre.

Ellos (Libre) han construido un rechazo popular por no atender los verdaderos problemas que tiene el país y dedicarse a la vulgar politiquería que no construye, se han dedicado a imponer una filosofía de gobierno que no corresponde a la realidad hondureña, provocando un repudio generalizado.

El tiempo ya le está pasando factura a Xiomara Castro, no han cumplido buena parte de sus promesas de campaña, no han generado trabajo (el principal problema que tiene Honduras), no han combatido inteligentemente la inflación que es el impuesto más grosero en contra del pueblo y continúan en el cargo algunos secretarios de Estado que lejos de ayudar más bien generan problemas a la mandataria.

Querida Presidente, no busque conspiradores fuera de su partido ya que los tiene adentro, ministros inútiles y desleales, congresistas inescrupulosos y descarados que solo quieren su beneficio propio y emplear a su familia y los colectivos que están ocasionándole crisis.

Presidente, ya quedaron solos con ese discurso de la narcodictadura y golpe de Estado, el pueblo necesita trabajo, necesita ir a un hospital público y que haya medicamentos, necesita más educación y que no lo asalten en la calle con toda la impunidad del caso.

No descartaría que existan conspiradores de oficio en la oposición política, pero primero limpie su casa pues ahí es donde surgen sus principales problemas políticos, sociales y económicos.

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