Los cartones

Por: David Salomón Amador*

Resulta ser que los denominados cartones son para los que únicamente tienen como finalidad hacer cosas malas. La alegoría expresada por quien ejerce en el país como gobernante, nos deja en claro que la educación no es una herencia que se valore, porque entre más estudios se tiene más corrupta es la persona.

Si hacemos la comparación hasta en los países denominados socialistas, la educación como en China, la antigua URSS, el mismo Cuba, ha sido una pieza vital para las sociedades de esos países; solo es para fijarnos que una cantidad de al menos 500,000 mil chinos viajan año a año a estudiar a las universidades del capitalismo, o sea EEUU, de hecho hay funcionarios de gobierno actual que han pasado por aulas de Oxford la cuna del capitalismo británico, y hoy enarbolan la bandera de la refundación; que yo realmente me pregunto qué es el indicativo de la refundación, qué sustenta la refundación, qué garantizará la refundación, y lo más importante en qué contribuirá la refundación en las economías de los hogares de los hondureños.

Cuando uno llega a una edad adulta, en la que ha pasado por circunstancias complejas y que ha tenido que tener la serenidad, resiliencia, madurez y determinación para tomar decisiones, lo cierto es que el pasar por una universidad, le ayuda a tener opciones, planes, alternativas, posibles soluciones, si bien la vida enseña más, el obtener conocimiento es una herramienta para el desempeño de la vida; desde siempre ha existido la educación, los grandes pensadores, han sido personas que han logrado desarrollar ideas, proyectos, en la búsqueda de mejores condiciones en muchos campos, eso lo brinda la educación, imaginemos un país como Honduras, sin doctores, sin ingenieros, sin abogados, sin financieros, sin veterinarios, sin arquitectos, creo que nuestro país podría estar en condiciones muy desfavorables, lo digo sin desmeritar aquellas personas que por cosas de la vida no lograron llegar a niveles educativos de educación media o educación superior, pero fueron creados en hogares en donde la verdad, la honestidad, la integridad, y sobre todo la transparencia son parte de un concepto básico de vida, si hay personas sin estudios que cumplen lo que un buen ciudadano es y tienen un impacto en la sociedad hondureña.

No se puede generalizar que todo aquel que tiene un título universitario es corrupto, es como decir que aquellos que solo son bachilleres son corruptos, no tiene ni pies ni cabeza las comparaciones, la corrupción no tiene ni edad, ni estrato social, ni nivel educativo, es una actitud personal, va más allá de aspectos morales de cada persona, por ello desde mi punto de vista generalizar es tener una mentalidad corta y no visionaria.

El justificar que en gobiernos anteriores personas con niveles académicos altos y por xyz motivo han aparecido relacionados con problemas con la ley, no es la mayoría de los hondureños y mucho menos los que pasamos por las aulas de una universidad, con la finalidad de hacer el bien en el desempeño de nuestra carrera profesional, creo que se requiere un fundamento más coherente y datos más científicos para justificar algo semejante, y para muestra un dato bien claro, más del 22% de la población cubana tiene un nivel universitario completo, que raro que para un país comunista su porcentaje de personas educadas sea alto, pues por algo será, eso seguro.

Si el enfoque es que las personas sin educación son propensas a realizar acciones contra la ley, no hay un indicador científico que afirme ello, por lo que creo que está de más el soporte al respecto.

Por lo menos a mi parecer el tener educación permite tener panoramas diferentes, opciones de ver las cosas, buscar soluciones a problemas establecidos y lo que es más contundente tener la capacidad de tomar decisiones inmediatas con la finalidad de buscar un objetivo, claramente el pasar por las aulas permite experimentar crecimiento personal y futuro profesional, porque permite el trabajo con otras personas, conciliar posiciones, establecer prioridades y exponer frente a personas que cuestionaran y eso prepara para llegar al campo profesional.

Los cartones como dirían por allí son el éxito de una persona que ha culminado un proceso complicado, complejo, duro, con altas y con bajas, pero sobre todo con el orgullo de haber concluido una carrera universitaria, y con el honor de haberle cumplido a nuestros padres, esos somos, todos los que enarbolamos un título universitario, personas de bien y de honor al desempeñar y desarrollar nuestras carreras.

*MBA – Sector Bancario y Financiero

[email protected]