China

Por: Rodolfo Dumas Castillo

En los años 70 la República Popular de China decidió abrirse al mundo y desde ese momento inició un proceso de crecimiento económico formidable. El resto del mundo también optó por acercarse al gigante asiático y fue así como en 1978 formalizó relaciones diplomáticas con los Estados Unidos de América, reconociendo este último el principio de “una China”, rompiendo relaciones diplomáticas con Taiwán, cerrando su Embajada en la isla, pero simultáneamente emitiendo un decreto denominado “Taiwán Relations Act” mediante el que se comprometió a respaldar a Taiwán de diferentes formas (incluyendo apoyo militar).

Desde esa época muchos otros países han seguido ese camino. Costa Rica lo hizo en 2007, declarando el presidente Arias en aquel momento lo siguiente: “Hemos decidido normalizar nuestros vínculos con un país que ya no podemos ignorar»; agregando que la decisión no obedecía a ideologías o geopolítica, sino que se trataba de un «acto de realismo elemental» y «un despertar a un contexto global de reconocer a China como una de las economías más fuertes e importantes del mundo”. Similares explicaciones han dado todos los otros gobernantes que han tomado esa decisión.

Ahora Honduras también establece relaciones con la segunda economía más grande del mundo y con ello abre interesantes oportunidades de intercambio cultural, económico, educativo y tecnológico, entre otros. La decisión inquietó a varios sectores que creyeron que perjudicaría nuestra relación con los Estados Unidos de América. Por supuesto que eso no ocurrirá pues esos países están íntimamente entrelazados. Sin perjuicio de que existen algunas tensiones entre ambas naciones, la verdad es que mantienen considerables inversiones mutuas, en cuanto negocio se nos ocurra: industriales, manufactura, bienes inmuebles, bursátiles, comerciales, tecnológicos, etc.-

Por ejemplo, el iPhone (probablemente el celular más popular en los Estados Unidos) es fabricado en su gran mayoría en China. La cantidad de estudiantes chinos en universidades estadounidenses actualmente ronda los 300,000 y el año pasado se estableció un récord de intercambio comercial entre ambas naciones. TikTok es la aplicación más popular en los Estados Unidos (mientras tanto You Tube está prohibido en China). Todo esto sugiere que las tensiones entre esos países, más que por temas políticos o estratégicos, están impulsadas por aspectos económicos. Mientras China exportaba productos básicos (ropa, zapatos, plásticos o muebles) poco le importaba al mundo si allá existía una autocracia o se violaban los derechos humanos. Ahora que han construido una infraestructura formidable que exporta bienes de mayor valor agregado, esencialmente tecnológicos, es que a muchos les preocupa la influencia china.

Honduras tendrá que ver cómo aprovecha esa nueva relación, especialmente en materia de transporte, comunicaciones y otras tecnologías. Por ejemplo, China cuenta actualmente con trenes de alta velocidad que conectan a casi 1,000 pueblos o ciudades, y se estima que tienen un total de 155,000 kilómetros de red ferroviaria. Interesante, sobre todo considerando que la distancia de Puerto Cortés a San Lorenzo es de apenas 300 kilómetros. Huawei tiene la tecnología celular (5G) más avanzada del mundo, con menor precio que otros proveedores (aunque fue bloqueada en Estados Unidos por temor a que se utilizara con fines oscuros). Mientras que Honduras tiene uno de los servicios de comunicaciones más deficientes del planeta, lo que representa un obstáculo para la educación y las inversiones. Ambientalmente China ha tenido algunos avances. Por ejemplo, recientemente Shanghái construyó 55 nuevos parques (para un total de 400), lo que ha contribuido a limpiar el aire de esa metrópoli. En nuestras principales ciudades hasta
las áreas protegidas están en peligro de extinción.

Por supuesto que hay muchas cosas que Honduras no debe emular de China, por ejemplo, el establecimiento de un estado policial donde el disenso es criminalizado, no existe libertad de prensa y los derechos civiles son precarios. Además, tecnológicamente China tiene retos sustánciales derivados de varios factores, incluyendo la poca confianza que genera en el mundo empresarial, mientras que países como Estados Unidos avanzan a toda velocidad en el desarrollo de inteligencia artificial, software y semiconductores, notando que de estos últimos casualmente es Taiwán quien controla cerca del 60% del mercado global total y 90% de los chips más avanzados (por la enorme confianza que se han ganado en esa industria).

Correo: [email protected]