Por qué debemos enseñar sobre Hayek y la Escuela Austriaca de Economía

Por: Carlos G. Cálix*

Los profesores de economía y empresa en Honduras debemos enseñar sobre Hayek y la Escuela Austriaca de Economía porque “a diferencia de Keynes, Hayek pensaba que para recuperarse genuinamente de una contracción de la economía se requería no solo del gasto adecuado, sino también del retorno a la producción sostenible: una producción libre de las distorsiones propias de una era de auge-colapso causadas por el dinero fácil”, tal como lo ha expresado el profesor George Selgin en un debate organizado por la BBC en la London School of Economics.

Además, porque “su libro más famoso fue “Camino de servidumbre” y sus lecciones son tan vigentes hoy como lo eran el año 1944 en que fue publicado. En él, Hayek advirtió que el socialismo, ya sea marxista o fascista, triunfaba porque lograba imponerse primero en el mundo de las ideas. El socialismo, explicó Hayek, nunca fue una creación de las masas, sino obra de élites intelectuales encerradas en oscuras oficinas universitarias. Estos desconocidos profesores desarrollaban las ideas y los “distribuidores de segunda mano”, como llamó a periodistas, artistas, líderes de opinión y otros, las ponían de moda”. Lo anterior citado por Axel Kaiser sobre Hayek, es algo con lo que coincido. Especialmente, porque la mayoría de los profesores en Honduras siguen enseñando economía desde una visión keynesiana, particularmente sustentados en los trabajos de Paul A. Samuelson y William D. Nordhaus.

Yo estudié con los libros de Samuelson y Nordhaus, mis profesores también lo hicieron y se sentían orgullosos de enseñarnos las ideas de Keynes, Modigliani y Stiglitz. Pero nunca nos hablaron en profundidad de Carl Menger, de Ludwig von Mises y Friedrich A. Hayek. No hubo un tan solo profesor que nos instruyera sobre la Escuela Austriaca de Economía, tuve que aprender fuera de Honduras. Dos décadas después, me preocupa que varios de los profesores que aún no se han jubilado y sus discípulos, continúan con lo mismo.

No he de negar que la estructura literaria de Samuelson y Nordhaus sigue siendo aceptable, sin embargo, hubiese sido interesante contar con una visión más amplia que incluyera incluso a Joseph Schumpeter y a Murray Rothbard. ¿Saben por qué? Porque muchos de mis excompañeros que también son empresarios o que trabajan en instituciones del gobierno siguen implementando una sola perspectiva. Numerosos errores y comportamientos continúan repitiéndose.

Pero hay luces al final del túnel. Unas semanas atrás, fui invitado por Gabriela Núñez Ennabe para impartir una conferencia relacionada con la historia de la economía. -¡Maravilloso! El mejor lugar para exponer la “Historia del Pensamiento Económico desde el punto de vista de la Escuela Austriaca”, por supuesto sustentando en el libro de Murray Rothbard.

¿Por dónde comenzar? Por un recorrido que como expresaría Adrián Ravier, “está dividido en tres etapas, la primera que corresponde a los griegos quienes hablaban de justicia económica, la segunda conforme a las generaciones que se preguntaban si era justo el comercio, el intercambio y el cobro del interés por los préstamos de dinero y, la tercera donde ya surge la política económica y en la que la Escuela Austriaca de Economía ocupa un lugar importante”. Además, resulta relevante citar una publicación del Fraser Institute de Canadá titulada «The Essential Schumpeter», que explica cómo fue influenciado Schumpeter por diversos profesores -incluyendo a Friedrich von Wieser y Eugen von Böhm-Bawerk-, ambos estudiantes con Carl Menger, miembro fundador de la Escuela Austriaca. Haciendo referencia a que Ludwig von Mises, uno de los economistas más aclamados en la Escuela Austriaca, era compañero de estudios de Schumpeter en la Universidad de Viena.

No obstante, aunque Schumpeter publicó “Historia del análisis económico”; como diría Jesús Huerta de Soto: “La Historia del Pensamiento Económico de Murray N. Rothbard es una obra maestra que va a revolucionar el mundo intelectual relacionado con la filosofía liberal y la historia de la economía”. -Yo también lo creo, porque es una obra que los profesores hondureños de economía y empresa debemos tener presente-. Ahora bien, no solo los profesores, también los emprendedores y los empresarios debemos tenerla muy cerca porque la Escuela Austriaca desarrolló también la teoría de la función empresarial, que se basa en la idea que la capacidad humana para captar las oportunidades de negocio y ganancia que surgen en el mercado, adecúa las acciones de los agentes privados para aprovechar esas oportunidades.

Basado en ello; en Menger, Mises, Hayek, en mis propias ideas y teorías, seguiré creando empresas, asesorando en materia macroeconómica y geopolítica, enseñando, difundiendo y defendiendo las ideas de la libertad. Eso y más, amparado en una cláusula estoica de reserva: “si el destino lo permite”.

*[email protected] Carlos G. Cálix es Profesor del Doctorado en Dirección Empresarial-UNAH. Posdoctorado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur IIESS-CONICET. www.carlosgcalix.com