Washington.- La Casa Blanca está vigilando de cerca la posibilidad de que haya violencia en las manifestaciones convocadas para apoyar al expresidente Donald Trump, quien este martes tendrá que comparecer ante un juez de Nueva York.
John Kirby, uno de los portavoces de la Casa Blanca, enfatizó que no se han detectado «amenazas activas», pero que, por precaución, el gobierno está siguiendo de cerca la situación y se está coordinando con autoridades estatales y locales en caso de que necesiten ayuda.
«Estamos siguiendo esto tan de cerca como podemos para estar preparados», manifestó en una conferencia de prensa telefónica.
Kirby subrayó que «la violencia no tiene lugar en Estados Unidos», pero consideró que cualquier protesta pacífica ofrece «mucho valor» para la democracia del país.
Biden también fue preguntado sobre las protestas pro-Tump mientras recorría las instalaciones en Minesota de una planta de la empresa Cummins, que fabrica sistemas de combustible y de generación de electricidad.
Un periodista preguntó al presidente si estaba preocupado sobre la posibilidad de violencia, a lo que Biden respondió: «No, tengo fe en el Departamento de Policía de Nueva York».
La Policía de Nueva York ha pedido a todos sus agentes en una nota interna que estén preparados para cualquier problema.
Además, este martes habrá una protesta en Nueva York en el parque Collect Pond, situado justo en frente del tribunal de Manhattan en el que se espera que comparezca Trump.
Esa protesta arrancará a las 12:00 hora local, poco antes de la comparecencia del exmandatario, y está previsto que participe entre otros la congresista republicana ultraconservadora Marjorie Taylor Greene.
Se temía que la imputación de Trump provocara la salida en masa de sus partidarios a las calles, pero hasta el momento las protestas de apoyo han sido muy escasas. EFE