Manejo de conceptos asociados al riesgo

Por: Fredis Mateo Aguilar Herrera

En las tres últimas décadas, el impacto de eventos adversos de origen natural y por influencia humana, sobre los países centroamericanos ha provocado muchos estragos, debido a la creciente vulnerabilidad de la sociedad y poca inversión pública en obras de infraestructura resistente a amenazas, débil educación y falta de prácticas de prevención en materia de riesgos de desastres.

Con el paso y destrucción del huracán y tormenta tropical Mitch a fines de octubre 1998, se redibujó la geografía de Honduras a consecuencia de las inundaciones y derrumbes, asimismo ocasionó pérdidas de vidas humanas y bienes materiales. Los daños de este fenómeno natural dejó como lección de aprendizaje que debemos promover una cultura preventiva ante situaciones de riesgo de desastres para mitigar el impacto de los mismos por medio de una labor educativa, que forme ciudadanos con responsabilidad social.

Por tal razón, es necesario que punto de partida se refuerce permanentemente en la población el manejo los términos básicos de riesgo, amenaza, vulnerabilidad, desastre y gestión de riesgos, que comúnmente escuchamos, pero que pocas veces logramos comprender de una manera didáctica.

A continuación se define por riesgo como la probabilidad de pérdidas o daños esperados en las personas, los bienes y el ambiente, ocasionadas por un evento natural o provocado. La existencia del riesgo está asociado a las amenaza y a la vulnerabilidad, como por ejemplo una amenaza de lluvia y casa vulnerable por estar mal construida y asentada en zonas inadecuada. Sin embargo el riesgo se reduce o desaparece, aun habiendo lluvia, pero una casa bien construida y en zona adecuada o una casa mal construida, pero sin amenaza a lluvia.

Implica que los riesgos se incrementan con la expansión poblacional y el desarrollo de sus actividades, por tanto los riesgos no existen por sí solos alejados del ser humano, sino que son una construcción de la sociedad al contribuir en la creación de contextos y entornos de riesgo.

Erróneamente se enseña que hay que asumir riesgos, que muchos riesgos son positivos, que los riesgos son los daños en sí, que riesgo es sinónimo de desastre y amenaza.

Por el contrario la amenaza, es el factor externo de riesgo o probabilidad de que un fenómeno peligroso se produzca. Las amenazas pueden ser de origen natural (sismos, huracanes, tormentas tropicales, sequías) y antrópicas (deforestación, incendios, desechos sólidos y derrame de químicos, explosiones. La vulnerabilidad es el nivel de exposición de una comunidad, sus habitantes, propiedades o su ecosistema, a sufrir daño cuando está sometida a una amenaza. Las amenazas por mi mismas no provocan ni riesgos ni desastres, sino que tienen que estar asociadas a la vulnerabilidad. Tradicionalmente y de forma equivocada se usa indiscriminadamente como que significarán lo mismo el término amenaza y vulnerabilidad. Sin embargo este concepto es el nivel de exposición de una comunidad, sus habitantes, propiedades o su ecosistema, a sufrir daño cuando está sometida a una amenaza. Dicho de otra manera es la susceptibilidad o fragilidad física, técnica, económica, social, ambiental, institucional, política y cultural que tiene una comunidad de ser afectada o de sufrir efectos adversos en caso de que un evento físico peligroso se presente. En el caso de algunas ciudades de Honduras, asentadas se ha acrecentado su vulnerabilidad por el hecho del mal inadecuado y ocupación suelo, malas obras de infraestructura de vial, viviendas y edificios, falta de obras técnicas de mitigación, falta de respuesta preventiva e institucional.

La vulnerabilidad disminuirá en la medida en que las personas, comunidades o instituciones incrementen sus capacidades, entendidas estas como la combinación de las fortalezas, atributos, conocimientos y recursos. La combinación de amenaza, vulnerabilidad y riesgos, conlleva a desastres antrópicos, mal llamados desastres naturales”, porque los naturales son los fenómenos que los causan. Es por esto que el desastre el conjunto de daños y pérdidas que ocurren a consecuencia del impacto de una amenaza o peligro, sobre una unidad social con determinadas condiciones de vulnerabilidad. Son situaciones o contextos de pérdidas y daños de diversos tipos. Ante esto, es necesario tomar decisiones orientadas a la reducción de desastres que comprende la realización de una serie ilimitada de acciones que permitirán de una manera sustentable mantener un equilibrio entre el ritmo de desarrollo adecuado a las necesidades de las poblaciones actuales, sin que esto comprometa la posibilidad de satisfacer las necesidades de futuras generaciones por medio de una gestión de riesgos, definida como el establecimiento de acciones y la administración de políticas, estrategias, técnicas y desarrollo de capacidades, con el fin de reducir el impacto de los fenómenos peligrosos ya sean estos naturales o de autoría humana. A través de gestión de riesgos, se pueden desarrollar acciones integrales para determinar los riesgos, intervenir para modificarlos, disminuirlos, eliminarlos o lograr la preparación pertinente para responder ante los daños que, sin duda, causará un determinado desastre.